
España ha asumido una presidencia de la Unión Europea profundamente medioambiental.
En el día de la inauguración de la cumbre de ministros europeos de medio ambiente en Sevilla, Reuters ha tenido acceso a un documento oficioso de la Comisión Europea en el que se señala que las condiciones de la Unión Europea para avanzar hacia una reducción de 30% de sus emisiones de dióxido de carbono durante la próxima década no se han cumplido.
La UE ya ha establecido que durante la próxima década reducirá sus emisiones de CO2 en 20% por debajo de los niveles que existían en 1990.
Pero durante las negociaciones de la COP15, prometió que aumentaría ese porcentaje a 30% si otros países se comprometían a hacer lo mismo.
Pero el documento citado, preparado para la reunión de ministros, dice que debido a las ofertas insuficientes hechas por Estados Unidos y Rusia, los criterios para ese objetivo de 30% no se cumplen.
Que nadie más se subió al carro de una mayor reducción, vamos.
Así que es probable que para el 31 de enero, fecha límite para presentar a Naciones Unidas los objetivos de reducción, la UE presente su compromiso de 20%.
La decisión decepcionará a los activistas medioambientales, que sostienen que la crisis económica del año pasado desaceleró la industria hasta el punto de que hasta el menos ambicioso de los objetivos es de fácil acceso.
Habrá que conformarse con la promesa los ministros de seguir presionando a otros países para que aumenten sus objetivos de reducción de emisiones antes de la próxima ronda de negociaciones clave sobre el cambio climático, la cual se realizará en México a finales de año.
Vía
