El Sociómetro indica que la independencia pierde apoyo mientras Bildu consolida su posición en Euskadi.

Los datos más recientes del Sociómetro ponen de manifiesto una transformación profunda en la agenda política del País Vasco. Hace unos años la cuestión de la independencia dominaba los discursos de los partidos, pero hoy la preocupación ciudadana se centra en problemas cotidianos como la vivienda, el empleo y la salud.
Según la encuesta, el 40 % de los vascos se declara en contra de cualquier fórmula de soberanía, la cifra más alta registrada en la historia del sondeo. Solo 23 % apoya la independencia y un 31 % mantiene una posición condicional, dispuesta a reconsiderar el tema bajo circunstancias específicas.
Posiciones partidarias frente a la soberanía
Entre los electores del PNV, apenas el 20 % respalda de manera explícita la independencia, mientras que 35 % se muestra firmemente opuesto y 42 % lo consideraría sólo bajo determinadas condiciones. En el caso del EH Bildu, la tendencia es mucho más favorable al proyecto independentista: 60 % de sus simpatizantes lo avalan, con solo un 8 % que se declara en contra.
Los votantes del PSE y del PP se posicionan mayoritariamente en contra, con porcentajes de 60 % y 90 % respectivamente. Estas cifras reflejan la polarización entre los bloques nacionalistas y los partidos de ámbito estatal.
Identidad y autopercepción de los vascos
El sentido de pertenencia también ha cambiado. En una escala de 0 a 10, el nivel de sentimiento nacionalista se sitúa en un 5. El 26 % de la población afirma no sentirse en absoluto nacionalista, el 32 % se declara “muy nacionalista” y el 36 % ocupa una posición intermedia.
Cuando se les pregunta por su identidad, el 18 % dice sentirse exclusivamente vasco, el 40 % se describe como “igual de vasco que español” y el 24 % se considera más vasco que español. La combinación de ambas dimensiones muestra una sociedad que se identifica de manera dual y que prioriza cuestiones prácticas sobre la cuestión territorial.
Proyecciones electorales y temas prioritarios
En la simulación para las elecciones del 29-N, el PNV perdería un escaño, pasando de cinco a cuatro, mientras que EH Bildu alcanzaría siete diputados, dos más que en la actualidad. En la valoración de simpatía, el PNV se sitúa en 5,1 puntos, seguido de cerca por Bildu con 4,7. La evolución de la coalición liderada por Arnaldo Otegi ha mejorado su puntuación en 0,8 puntos en los últimos cinco años.
En cuanto a los temas que encabezan la agenda ciudadana, la vivienda se posiciona como la prioridad número uno, seguida del mercado laboral y la salud. Estos intereses han desplazado la cuestión de la soberanía, convirtiéndose en los ejes determinantes para la decisión de voto en las próximas urnas.

