
Ubicada en la constelación de la Corona Boreal, cerca de la Osa Mayor, se encuentra T Corona Borealis, una estrella comúnmente referida como la «estrella radiante». Se espera que esta, por primera vez en alrededor de 80 años, aumente su resplandor y pueda ser apreciada fácilmente desde la Tierra.
T Corona Borealis es en realidad un par estelar, conformado por una gigante roja y una enana blanca.
La gigante roja ha crecido al punto que sus partes exteriores se aproximan a su compañera, la enana blanca, atraídas por esta.
La gigante roja arroja hidrógeno a la enana blanca, el cual se calienta continuamente hasta alcanzar las temperaturas necesarias para realizar una fusión nuclear. «Finalmente, se alcanza la temperatura necesaria para la fusión nuclear y, al ocurrir dicha fusión, el hidrógeno acumulado en la superficie se inflama. Todo se enciende simultáneamente, resultando en una explosión de luminosidad que suele durar algunos días o una semana antes de empezar a atenuarse.»
Determinar exactamente cuándo sucederá este evento es complejo, aunque los astrónomos ya saben dónde mirar. La primera vez que se documentó este suceso fue en 1866, cuando se vieron dos estrellas brillando en vez de una en la constelación de la Corona Boreal. Un año antes del destello de 1946, la luz de ambas estrellas se oscureció. Recientemente, durante la primavera de 2023, la estrella empezó a perder luminosidad, lo que llevó a algunos astrónomos a prever que se produciría una explosión en 2024. Sin embargo, aún no se ha encontrado una razón verosímil que explique por qué debilita su brillo previo a convertirse en nova.
Se estima que T Corona Borealis, una estrella binaria, está situada a una distancia de entre 2.500 y 3.000 años luz de nosotros. Esta distancia plantea incertidumbres acerca de cuándo pueda suceder un eventual fenómeno astronómico. Lo que vemos ahora en realidad ocurrió hace milenios y la luz de estos sucesos tarda miles de años en alcanzarnos. «Lo que nos disponemos a observar es posible que ya haya acontecido 30 o 40 veces, y aún estamos esperando que las señales de esas ocurrencias nos lleguen».
El fenómeno, aunque no es común, brinda a los astrónomos la oportunidad para investigar la transformación de las estrellas binarias. T Corona Borealis consiste en dos estrellas que se originaron y vivieron como una pareja. La estrella de mayor masa, que ya se ha convertido en una enana blanca, tuvo una vida más breve. Su compañera, que actualmente es una gigante roja, también se convertirá en una enana blanca con el tiempo, un proceso que puede durar desde cientos de millones hasta miles de millones de años.
Para quienes deseen observar esta posible eventualidad astronómica, no resulta complicado localizar T Corona Borealis en el firmamento nocturno. Primero se debe identificar la constelación de la Osa Mayor, seguir las tres estrellas que forman la «cucharón» hasta llegar a la brillante estrella llamada Arturo. Próxima a Arturo, se encuentra la pequeña constelación de la Corona Boreal, que tiene una formación semicircular. T Corona Borealis se ubica muy cerca de la estrella más luminosa de dicha constelación.
El análisis de lo que se conoce como «estrella resplandeciente», un suceso raro en el universo, nos ofrece perspectivas valiosas acerca de la transformación de las estrellas y las acciones físicas que ocurren en los sistemas binarios. Estos acontecimientos nos dan una idea más clara acerca del nacimiento, vida y fallecimiento de las estrellas, así como de su interacción en sistemas múltiples. Adicionalmente, la investigación de estos sucesos contribuye a la mejora de nuestros modelos teóricos y al desarrollo de innovadoras técnicas para la observación astronómica.
Aclaración sobre el concepto de «estrella resplandeciente»
¿Qué constituye exactamente la «estrella resplandeciente»? La «estrella resplandeciente» se trata en realidad de un sistema binario formado por una enana blanca y una estrella roja gigante, denominado T Corona Borealis.
¿Por qué se da el fenómeno de la «estrella resplandeciente»? Este fenómeno ocurre debido a que la gigante roja vierte hidrógeno sobre la enana blanca densa, provocando un calentamiento que llega a las condiciones necesarias para la fusión nuclear, y resultando en un destello brillante intenso.
¿Cuándo fue la última vez que se detectó este fenómeno? La última vez que este suceso se detectó fue en 1946, unos 80 años antes de las predicciones que se tienen en la actualidad.
¿Es posible determinar con exactitud cuándo será el próximo destello? No, debido a la incertidumbre generada por la lejanía del sistema estelar y la ausencia de una explicación plausible de por qué la estrella se oscurece antes de convertirse en una nova.
¿Qué aprendizaje nos entrega el análisis de la «estrella resplandeciente» sobre la transformación estelar? Al estudiar este suceso, adquirimos una mayor comprensión acerca de cómo se transforman las estrellas binarias y de los procesos físicos que ocurren en estos sistemas, desde su origen hasta su conversión en enanas blancas.
