El Papa León XIV visitó la Sagrada Familia para bendecir la torre de Jesús, marcando un hito en el centenario de la muerte de Antoni Gaudí.

El Papa León XIV hizo historia al convertirse en el tercer pontífice en visitar la Sagrada Familiacoincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Este evento, que tuvo lugar el 10 de junio de 2026, no solo rindió homenaje al arquitecto catalán, sino que también destacó la importancia espiritual y cultural de la basílica aún en construcción.
La visita de León XIV siguió los pasos de Juan Pablo II en 1982 y Benedicto XVI en 2010, consolidando la Sagrada Familia como un imán para la Iglesia contemporánea. A diferencia de otras catedrales con siglos de historia, este templo, que comenzó a construirse hace 144 añossigue siendo un símbolo de fe y arte en constante evolución.
Un templo que habla y irradia
La Sagrada Familia es mucho más que un edificio; es una biblia de piedra diseñada por Gaudí para la era de la secularización. A través de sus muros, el templo habla y irradia un mensaje de fe en un mundo donde los templos ya no están abarrotados. La misa solemne, precedida por una visita a la cripta y a la capilla del Santísimo, culminó con el canto del Virolai y la bendición de la torre de Jesús, que corona la basílica y la convierte en la iglesia más alta del mundo.
El acto, sencillo pero significativo, incluyó un espectáculo visual con drones que proyectó el rostro de Gaudí y su famosa frase: «Primero el amor, después la técnica». Este espectáculo, que puso los pelos de punta a los asistentes, fue un homenaje visual a la creatividad y visión del arquitecto.
Un mensaje de paz y unidad
Durante la ceremonia, León XIV sintetizó su mensaje de los días previos, haciendo hincapié en la unidad y la paz. En un mundo marcado por la polarización, el Papa subrayó la importancia de la fe como un vehículo para la reconciliación y la solidaridad. Sus primeras palabras en catalán, «que la paz sea con vosotros»resonaron en el corazón de los fieles.
En su homilía, León XIV destacó tres ejes fundamentales de su magisterio: el rechazo de la guerrala defensa de la vida y la atención a los más vulnerables. «No podemos creer en Jesús y promover la guerra, no podemos creer en Jesús y matar al inocente, y no podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre», remarcó el Papa, uniendo estos principios en un mensaje de esperanza y compasión.
Autoridades y espectadores
La ceremonia contó con la presencia de las principales autoridades civiles y religiosasincluyendo a los Reyes de Españael presidente del Gobierno Pedro Sánchezla presidenta del Congreso Francina Armengol y el president Salvador Illa. También estuvieron presentes miembros del Cuerpo Nacional de Policíaque velaron por la seguridad del evento.
Más de 8.500 personas participaron presencialmente en la celebración, mientras que miles más siguieron el acto a través de pantallas instaladas en distintos puntos de Barcelona y de la retransmisión internacional. La visita de León XIV no solo situó a la Sagrada Familia en el centro de la atención mundial, sino que también proyectó sus valores de fe, cultura y espiritualidad al mundo entero.
La torre de Jesucristo, con sus 172,5 metros de alturase convirtió en el punto más elevado de la basílica, coronada por una cruz tridimensional de vidrio y cerámica esmaltada en blanco. Este hito arquitectónico, junto con la bendición del Papa, marcó un momento histórico en la historia de la Sagrada Familia.
