El polémico programa para introducir agentes de los Mossos d'Esquadra en escuelas catalanas enfrenta una fuerte oposición y se encuentra en un punto muerto

La consellera de Interior y Seguridad Pública de la Generalitat, Núria Parlon ha reconocido este martes que el programa piloto para incorporar agentes de los Mossos d’Esquadra en centros educativos de Cataluña se encuentra en un estado de parálisis.
Esta medida, que buscaba reforzar la seguridad en las aulas, ha generado una fuerte controversia entre docentes, familias y alumnos.
En una entrevista en Catalunya Ràdio Parlon lamentó que la propuesta se presentara en un momento inoportuno coincidiendo con movilizaciones y huelgas del profesorado.
«Tenemos que ver si realmente lo vamos a reanudar en un futuro cuando ya se haya resuelto el conflicto«, afirmó la consellera, dejando en el aire la continuidad del proyecto.
Un plan piloto con fuertes críticas
El Departament de Interior había activado un plan piloto para introducir agentes de paisano en 13 centros de Secundaria una medida que desató una fuerte polémica. Solo en el presente curso se han registrado más de 5.300 situaciones de violencia en centros educativos catalanes, incluyendo casos de acoso escolar y agresiones.
Sin embargo, la comunidad educativa ha mostrado una fuerte oposición. Los sindicatos rechazaron la propuesta, argumentando que la mejor respuesta a los problemas de convivencia es aumentar las plantillas de psicólogos y educadores, en lugar de incorporar efectivos policiales. Además, al menos cuatro de los catorce centros seleccionados inicialmente renunciaron a participar después de que sus claustros se pronunciaran en contra.
La infiltración que aumentó la desconfianza
Uno de los episodios que más desconfianza generó fue la infiltración de dos agentes de los Mossos en una asamblea de docentes en el instituto Pau Claris de Barcelona el pasado mes de mayo. Los agentes intentaron entrar haciéndose pasar por maestras, lo que aumentó el clima de desconfianza entre la comunidad educativa.
Parlon explicó que se ha abierto una investigación interna para «ordenar» la información vinculada a la toma de decisión sobre la infiltración y que se está presentando toda la información requerida en el procedimiento contencioso-administrativo impulsado por sindicatos de docentes.
El Govern rectifica y asegura que el plan continúa
Poco más de una hora después de las declaraciones de Parlon, el Govern salió a rectificar, asegurando que sus palabras habían sido «descontextualizadas» y que el polémico plan piloto sigue en marcha. En un comunicado, el Departament de Interior matizó que la primera fase de la prueba piloto ha llegado a su fin, coincidiendo con el final de curso.
Según Interior, el plan preveía que, después de las vacaciones, siguiera la segunda fase durante el primer trimestre del curso que viene. Sin embargo, por el momento, el plan no se extenderá a más escuelas.
Parlon defendió la iniciativa, insistiendo en que se ha interpretado de forma errónea. Según explicó, la propuesta nunca contempló la presencia de agentes en las aulas para vigilar a los alumnos, sino que perseguía reforzar la convivencia y la seguridad en los centros.
El plan preveía que, con el visto bueno de las direcciones de escuelas e institutos, un mosso de paisano y sin arma permaneciera de forma habitual en determinados centros para intervenir en situaciones relacionadas con conflictos de convivencia o problemas de seguridad.
La consellera lamentó que el proyecto viera la luz en un contexto especialmente complicado, marcado por las movilizaciones y huelgas del profesorado, una circunstancia que, a su juicio, dificultó que la propuesta pudiera ser valorada con normalidad.
