Encuentra cada detalle de la boda que marcó la temporada de celebridades.

El sábado 10 de octubre, Candeleda (Ávila) se convirtió en el escenario de una boda que reunió a la televisión española y a la élite empresarial neerlandesa. Sandra Barneda, rostro de “La isla de las tentaciones”, y Pascalle Paerel, ex-bailarina del Dutch National Ballet, intercambiaron sus “sí, quiero” bajo la atenta mirada del alcalde del municipio, quien ofició la ceremonia civil alrededor de las 15:00 h.
Más de 150 personas acudieron, entre ellas figuras como Jorge Javier Vázquez, Marta Torné y la propia Bea Archidona.
El desarrollo de la ceremonia y los momentos emotivos
El protocolo incluyó una entrada conjunta de ambas partes, acompañadas por sus padres –Miguel y Blanca para Sandra, y Pawl para Pascalle–, lo que generó un aura de cercanía y familiaridad.
Los novios permanecieron frente a los asistentes con los asientos entrelazados, una disposición que simbolizó la unión de sus vidas y reforzó la atmósfera de intimidad. Durante el recorrido, varios invitados destacaron la evidente conexión entre las dos, y Sandra, con la voz entrecortada por la emoción, expresó que el matrimonio era el acto de valentía que había esperado durante más de cuatro años.
El maestro de ceremonias fue el carismático Carlos Latre, quien, además de anunciar los votos, realizó breves impersonaciones de personajes populares, provocando risas contenidas entre los presentes. Un detalle curioso fue que gran parte del programa se desarrolló en inglés, reflejo de la herencia holandesa de Pascalle y del deseo de honrar ambas culturas durante el día.
Moda nupcial: dos estilos, una visión
El vestuario de la pareja se convirtió en uno de los focos principales. Sandra confió en la firma Alvarno dirigida por sus amigos Arnaud Maillard y Álvaro Castejón, para crear un traje inspirado en la estética disco de los años setenta, con una capa larga y detalles de rock chic. Complementó su look con un ramo de tulipanes blancos y unas bailarinas azul marino, guiños al pasado de Pascalle como bailarina.
Por su parte, Pascalle eligió un vestido de Rosa Clará que evocaba el glamour de Studio 54, con silueta ajustada y adorno de lentejuelas que recordaba a la famosa discoteca neoyorquina. Aunque ambas optaron por el blanco tradicional, cada una mantuvo su identidad, combinando la elegancia española con la audacia neerlandesa.
Testimonios y la atmósfera de la celebración
Los presentes no dejaron pasar la oportunidad de elogiar a la pareja. Bea Archidona describió a Sandra como “una mujer plena y feliz”, mientras que Véronica Dulanto resaltó la complicidad que se percibía entre las dos. Jorge Javier Vázquez, siempre directo, comentó que el amor entre ellas era palpable en cada mirada.
La música, seleccionada cuidadosamente, combinó ritmos tradicionales españoles con toques de pop holandés, creando una banda sonora que acompañó la velada hasta bien entrada la noche. El evento cerró con una mesa de postres que incluía tulipanes de azúcar, homenaje visual a los lazos que la pareja había tejido a lo largo de más de cuatro años de relación.

