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Victoria Luengo estrena en Cannes y se dirige a San Sebastián

Victoria Luengo narra su año de logros, cansancio y la búsqueda de equilibrio entre Cannes y San Sebastián

Victoria Luengo estrena en Cannes y se dirige a San Sebastián

Victoria Luengo, la talentosa actriz de 36 años originaria de Palma, atraviesa un periodo profesional que califica como «un delirio precioso». Tras una sesión de fotos en París, se encontró al día siguiente en Roma para asistir a la pasarela de alta costura, y en pocos días volvió a la pantalla para presentar dos largometrajes en la sección oficial del Festival de Cannes.

El ritmo frenético, entre rodajes, presentaciones y giras mediáticas, le ha generado una mezcla de euforia y agotamiento que la lleva a reflexionar sobre la sobreexposición y la necesidad de encontrar momentos de pausa.

Dos estrenos en Cannes que marcan un hito

En la edición 2026 del Festival de Cannes Luengo debutó con dos filmes simultáneos: Amarga Navidad dirigida por Pedro Almodóvar y El ser querido bajo la batuta de Rodrigo Sorogoyen. La presencia de ambas obras en la competición oficial convirtió su paso por la alfombra roja en una experiencia única, algo que ella describe como «un tornado huracanado» de emociones que combina cansancio, intensidad y alegría. La actriz admite que todavía necesita varios meses para asimilar lo vivido, señalando que la combinación de dos estrenos en un mismo festival es «algo inolvidable».

Colaboraciones con maestros del cine español

Trabajar con Almodóvar representa para Luengo una de sus mayores satisfacciones profesionales. Describe al director como una figura con «un genio y un duende especial» que ha dejado una huella profunda en la historia del séptimo arte. Según sus palabras, compartir pantalla con él «te recuerda a la niña que soñaba con actuar en sus películas» y al mismo tiempo te proyecta a la actriz que será dentro de treinta años. Por otro lado, la relación con Rodrigo Sorogoyen se renueva en El ser querido película que explora la compleja relación entre un director controvertido y su hija actriz. Luengo asegura que, aunque aun no se haya estrenado, ya percibe el proyecto como una de las obras más significativas de su carrera, indicando que ha dejado «muchas cosas de mí» en el personaje de Emilia.

San Sebastián y la continuidad de la temporada

Tras el éxito en Cannes, la actriz se dirige al Festival de San Sebastián para presentar Sants dirigida por Mikel Gurrea. El evento, que ocurre mientras se prepara el estreno de la segunda temporada de la serie Reina Roja en Prime Video (fecha de emisión 2 de octubre), demuestra la capacidad de Luengo para gestionar simultáneamente cine y televisión. En la entrevista, la actriz menciona que su agenda está «completa al punto de no poder digerir las vivencias», lo que evidencia la presión constante que implica mantener una presencia constante en la industria.

El precio del éxito y la búsqueda de equilibrio

Ante la avalancha de compromisos, Luengo reconoce que la sobreexposición la ha llevado a una sensación de cansancio que contrasta con la felicidad de ver su trabajo reconocido. Confiesa que su mayor miedo es «no experimentar profundamente las cosas» y que, cuando está en casa y en silencio, es cuando realmente puede procesar lo vivido. La falta de ese espacio la ha dejado sin tiempo para descansar, a pesar de su deseo de «vivir una vida normal» fuera del foco mediático.

En sus propias palabras, Victoria Luengo vive «un año muy intenso, un delirio precioso». Agradece la oportunidad de trabajar con figuras como Almodóvar y Sorogoyen, pero también enfatiza la importancia de no quedar encasillada por las etiquetas mediáticas. Su próximo proyecto teatral, Un drama romántico programado para 2027, podría ofrecerle la tranquilidad que tanto anhela. Mientras tanto, continúa navegando entre los focos de Cannes, San Sebastián y la pantalla digital, demostrando que el talento y la disciplina pueden coexistir con la vulnerabilidad humana.


Contacto:
Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.