Las víctimas de ETA critican la concesión de tercer grado a presos sin arrepentimiento

La concesión de tercer grado a presos de ETA
Recientemente, la decisión de otorgar el tercer grado a cinco presos de ETA ha generado un fuerte rechazo entre las víctimas del terrorismo en el País Vasco. El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha expresado su indignación, considerando que esta medida es un “insulto” a su sufrimiento.
Los presos beneficiados son Asier Mardones, Josune Oña, Diego Ugarte, María Jesús Arriaga y Aurken Sola, quienes, según COVITE, no han demostrado un arrepentimiento genuino, requisito fundamental para acceder a este tipo de beneficios penitenciarios.
El requisito del arrepentimiento
La ley establece que los presos deben acreditar su arrepentimiento de manera fehaciente.
Sin embargo, COVITE argumenta que las cartas manuscritas presentadas por los internos no son suficientes para demostrar un cambio real en su actitud. “Es un insulto a las víctimas que se nos pidan actos de fe ante esas cartas”, afirman. Además, señalan que muchos de estos presos continúan siendo exhibidos como héroes en actos relacionados con la izquierda abertzale, lo que contradice la idea de un arrepentimiento sincero.
La política de reinserción y sus implicaciones
La creación de la agencia ‘Aukerak’, destinada a facilitar la reinserción laboral de los internos, ha sido otro punto de controversia. COVITE sostiene que esta iniciativa se ha implementado principalmente para beneficiar a los presos de ETA, mientras que no se han tomado medidas similares para ayudar a las víctimas del terrorismo. “Las cárceles vascas se han convertido en una agencia de colocación para los presos de ETA”, afirman, subrayando la necesidad de que el Gobierno vasco también se preocupe por la reinserción de las víctimas y sus familias, quienes a menudo se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad.
Un llamado a la justicia y la memoria
El colectivo de víctimas hace un llamado a la sociedad para que no se olvide del dolor que han sufrido y para que se reconozca la importancia de un arrepentimiento auténtico como base para la deslegitimación del terrorismo. Apelan a recuperar el espíritu de iniciativas como la ‘Vía Nanclares’, que permitió a algunos presos arrepentidos reintegrarse a la sociedad de manera efectiva. Para COVITE, es crucial que se establezcan mecanismos que aseguren que nunca más se repetirá el horror del terrorismo de ETA, y que se garantice el respeto y la dignidad de las víctimas en este proceso.
