Los hutíes han tomado el control de Moca y la isla de Mayun, acercándose peligrosamente al estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta vital para el comercio global.

En un movimiento que ha encendido las alarmas en el mundo del comercio internacional, los rebeldes hutíes han tomado el control del puerto de Moca y la estratégica isla de Mayun en Yemen. Estas posiciones les acercan peligrosamente al estrecho de Bab el-Mandeb una de las rutas marítimas más cruciales para el transporte de petróleo y mercancías entre Asia y Europa.
El estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén ha sido una vía alternativa clave para las exportaciones de petróleo de Arabia Saudí, especialmente después de las restricciones en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el avance hutí ha generado nuevas preocupaciones sobre la seguridad de esta ruta.
El impacto en las rutas del petróleo
El estrecho de Ormuz, tradicionalmente la principal vía para el petróleo saudí, ha visto su tráfico reducido debido a las tensiones entre Irán y Estados Unidos. Como consecuencia, Arabia Saudí aumentó sus envíos a través de un oleoducto que cruza el desierto hasta Yanbu, en el mar Rojo. Desde allí, el crudo podía salir por Bab el-Mandeb hacia Asia.
Sin embargo, los recientes ataques hutíes contra petroleros saudíes han puesto en riesgo esta alternativa. El Ministerio de Energía de Arabia Saudí informó el cierre del oleoducto como medida de precaución, aunque no se ha especificado quién llevó a cabo los ataques. Este cierre ha reducido significativamente las exportaciones de crudo saudí, afectando los precios mundiales del petróleo.
Alternativas y desafíos
Ante la amenaza hutí, los petroleros saudíes han tenido que redirigir sus rutas hacia el noroeste, utilizando el canal de Suez como alternativa. Sin embargo, esta ruta es más lenta y costosa, ya que los barcos deben cruzar el Mediterráneo, pasar por el estrecho de Gibraltar y rodear el cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África.
Esta desviación incrementa el tiempo de tránsito hacia destinos asiáticos como Corea del Sur, de 24 días a 54 días, lo que a su vez eleva los costos de transporte. Según la analista Victoria Grabenwöger de Kpler, esta situación está generando presión sobre la inflación y las tasas de interés a nivel mundial.
Consecuencias económicas
El control hutí sobre Bab el-Mandeb ha tenido un impacto inmediato en los precios del petróleo. Los precios de referencia Brent y WTI han subido más de un 7%, alcanzando niveles no vistos desde mayo. Esta subida se debe a la combinación de interrupciones en el transporte, recortes de producción de Arabia Saudí y ataques a infraestructuras energéticas.
Además, la incertidumbre sobre la seguridad de la ruta ha llevado a muchos países a buscar alternativas, cambiando la ruta de tránsito hacia el Mediterráneo. Sin embargo, este nuevo trayecto suma al menos diez días de viaje, lo que eleva los costos de transporte y afecta las márgenes de las refinerías y distribuidoras.
La situación exige una revisión de las estrategias energéticas y una mayor diversificación de las rutas de transporte para reducir la dependencia de esta vía crítica.

