Marruecos anuncia que la solución saharaui bajo autonomía marroquí es irreversible y lanza su candidatura al Consejo de Seguridad.

Durante la sesión plenaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita reiteró que la ruta hacia la autonomía del Sáhara Occidental bajo la soberanía marroquí se ha convertido en un camino irrevocable.
El discurso se realizó después de la adopción en octubre pasado de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, la cual reconoce la propuesta de autonomía marroquí como marco de referencia para futuras negociaciones.
Resolución 2797 y la visión de una solución permanente
Según el texto de la resolución, cualquier acuerdo debe basarse en la autonomía bajo soberanía de Marruecos descartando la idea de un referéndum de independencia que haya sido defendida por el Frente Polisario. Bourita subrayó que el documento no admite interpretaciones ambiguas y que el “tren de la solución política ya ha partido”. El ministro advirtió que mantener el statu quo favorecido por otras partes sería una negación del avance logrado desde la adopción de la resolución.
Críticas al Frente Polisario y la cuestión de los refugiados saharauis
El funcionario marroquí acusó al Frente Polisario de vulnerar el alto el fuego, calificando sus acciones como una amenaza directa a la paz regional. Asimismo, denunció que los campamentos de Tinduf en Argelia, siguen albergando a refugiados saharauis que, según Marruecos, son retenidos “como rehenes” durante más de medio siglo, violando el derecho internacional humanitario. Bourita pidió que los habitantes de las provincias saharauíes ejerzan su “deber nacional” participando en las próximas elecciones legislativas del reino, como lo han hecho en anteriores citaciones.
Candidatura al Consejo de Seguridad y repercusiones diplomáticas
En el mismo acto, Marruecos anunció su intención de postularse para un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU para el periodo 2028-2029. Bourita describió la candidatura como una prueba del compromiso de Rabat con la “paz y la seguridad internacionales” y con el «estricto cumplimiento de la normativa del derecho internacional». El país ya ha integrado el Consejo en tres ocasiones (1963-1964, 1992-1993 y 2012-2013), y considera que su participación reforzará los pilares de desarrollo sostenible y Estado de Derecho.
El anuncio se produce en medio de una escalada de tensiones migratorias entre Marruecos y España, tras un cruce masivo de inmigrantes hacia Ceuta a finales de julio que dejó cientos de víctimas. Aunque Bourita evitó mencionar explícitamente el incidente, la declaración subraya la intención de Marruecos de proyectarse como un actor responsable a nivel global, mientras gestiona desafíos regionales.

