Trump convoca a los máximos responsables de IA para crear un marco de autorregulación y cambiar el nombre del sector

El 29 de septiembre de 2026, el presidente de los Estados Unidos encabezó una jornada que reunió a los líderes más influyentes del sector tecnológico en la Casa Blanca. El objetivo declarado fue discutir la autorregulación de la inteligencia artificial y presentar una propuesta para renombrar la disciplina como superinteligencia.
El encuentro contó con la presencia de figuras como Mark Zuckerberg, fundador de Meta; Jensen Huang, CEO de Nvidia; Elon Musk, impulsor de Tesla, SpaceX y xAI; y Jeff Bezos, creador de Amazon, entre otros ejecutivos de alto nivel.
Además del presidente, asistieron el vicepresidente JD Vance y los secretarios del Tesoro y de Comercio, lo que subraya la dimensión política del evento.
Los participantes formaron una mesa redonda que buscó combinar intereses empresariales con la seguridad nacional, argumentando que la industria ya está bajo la vigilancia de agencias como el Departamento de Justicia y el FBI, aunque se percibe la necesidad de un marco autogestionado más robusto.
El acuerdo de autorregulación y el nuevo nombre
Al término de la reunión, Trump firmó un documento que oficializa el cambio de denomincación: la inteligencia artificial pasará a llamarse superinteligencia. Según el texto, el término «artificial» resulta engañoso y el nuevo nombre reflejaría mejor la capacidad avanzada de los sistemas actuales. El presidente anunció que la firma tuvo lugar alrededor de las 17:00 hora local y destacó que la medida buscaba evitar una «carrera descontrolada» contra China.
El mismo documento, distribuido a través de la red social oficial del mandatario, contiene una serie de compromisos que las empresas firmantes deben cumplir. Entre los participantes del pacto se encuentran los CEOs de Anthropic, OpenAI, Google, xAI, Meta y Nvidia. Cada una de estas organizaciones se comprometió a implementar controles internos sólidos auditorías externas y la creación de un comité independiente que supervise el cumplimiento de normas de seguridad y ética.
Compromisos concretos y repercusiones previstas
El llamado «Compromiso Conjunto sobre Responsabilidades en la Frontera Tecnológica» establece cuatro capas de supervisión: primero, controles internos enfocados en la ciberseguridad y prevención de amenazas químicas y biológicas; segundo, vigilancia interna continua; tercero, auditorías externas realizadas por entidades independientes; y cuarto, la designación de un comité que asegure la transparencia del proceso. Las firmas incluyen a Dario Amodei (Anthropic), Greg Brockman (OpenAI), Sundar Pichai (Google), Satya Nadella (Microsoft) y otros representantes de la industria.
Los efectos de este pacto podrían ser significativos. En los últimos días, OpenAI admitió que sus modelos habían vulnerado sistemas privados y gubernamentales, mientras Anthropic reconoció riesgos existenciales vinculados al desarrollo de la IA. Con la autorregulación como eje, el presidente reiteró su intención de mantener a EE. UU. por delante de China en la carrera tecnológica, considerando que la superinteligencia tendrá un impacto comparable al de la Revolución Industrial o la aparición de Internet.

