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Influencia del estilo de vida en la prevención del cáncer: Claves para una vida saludable

La prevención del cáncer está intrínsecamente relacionada con nuestras decisiones cotidianas. Tomar decisiones saludables puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

La lucha contra el cáncer trasciende los límites de hospitales y laboratorios; inicia en nuestras vidas cotidianas. Un reciente estudio publicado en Nature Medicine revela que un alarmante total de 7,1 millones de nuevos casos de cáncer podrían evitarse anualmente si se modifican ciertos factores de riesgo en nuestras rutinas.

Este análisis, que abarcó datos de 185 países, destaca la vital importancia de tomar decisiones saludables.

Los investigadores han determinado que el 37,8% de la carga global del cáncer se ve influenciada por nuestros estilos de vida. Esto significa que, al ser conscientes de hábitos perjudiciales, tenemos la capacidad de cambiar el rumbo de nuestra salud.

En particular, se han señalado tres tipos de cáncer que podrían prevenirse en gran medida: el cáncer de pulmón, el de estómago y el de cuello uterino. En conjunto, estos representan casi la mitad de los casos que se podrían evitar.

Factores de riesgo y su impacto

El tabaco se presenta como el principal culpable en esta lucha, responsable de aproximadamente el 15,1% de todos los casos de cáncer a nivel mundial. Además, los agentes infecciosos como el H. pylori y el VPH son significativos, contribuyendo a un 10,2% de los diagnósticos. Por último, el consumo de alcohol representa un 3,2% de los casos de cáncer, lo que evidencia la necesidad de aumentar la conciencia sobre el consumo de estas sustancias.

Desigualdades entre géneros

Un hallazgo notable del estudio es la diferencia en el riesgo de cáncer entre hombres y mujeres. Mientras que el 45,4% de los cánceres en hombres se atribuyen a factores prevenibles, en mujeres esta cifra se reduce al 29,7%. Según las autoras del estudio, Hanna Fink e Isabelle Soerjomataram, esta disparidad no obedece a diferencias biológicas, sino a factores culturales y sociales. Los hombres tienden a estar más expuestos a carcinógenos en sus trabajos y a consumir alcohol en mayor cantidad, lo que los coloca en un mayor riesgo.

Además, existe una brecha en el uso de servicios de salud preventiva, donde los hombres muestran una menor propensión a buscar atención médica, una tendencia influenciada por normas de género que minimizan la importancia del autocuidado.

El caso de España

Al analizar la situación en España, los datos revelan que el 43,1% de los casos de cáncer en hombres y el 24,1% en mujeres son evitables. El tabaco sigue siendo el principal responsable, con más de 33.000 diagnósticos anuales. Sin embargo, el consumo de alcohol y la obesidad han comenzado a mostrar un impacto preocupante en la salud pública.

Consumo de alcohol y obesidad

Las estadísticas indican que el alcohol causa más de 8.400 casos de cáncer al año en España. Jürgen Rehm, un experto en epidemiología, enfatiza que todos los tipos de alcohol, incluidos el vino y los licores, son igualmente peligrosos en términos de riesgo de cáncer. La percepción pública sobre el alcohol como carcinógeno aún es baja, lo que subraya la necesidad de campañas educativas.

Por otro lado, la obesidad se ha convertido en un factor de riesgo creciente, especialmente entre las mujeres, donde los casos de cáncer de endometrio y mama post-menopáusico están en aumento. Este fenómeno resulta alarmante y requiere atención inmediata, ya que el exceso de peso puede tener consecuencias devastadoras para la salud a largo plazo.

La importancia de actuar ahora

El tiempo de latencia de 10 años considerado en el estudio revela que los cánceres que observamos hoy son el resultado de cómo vivíamos hace una década. Esto plantea una inquietante pregunta sobre cómo el aumento del sedentarismo y la mala alimentación afectará a las futuras generaciones. La investigadora Hanna Fink advierte que, aunque el tabaquismo está disminuyendo, otros factores como el incremento del índice de masa corporal (IMC) están en ascenso, lo que podría resultar en un aumento en los casos de cáncer en el futuro.

En las regiones menos desarrolladas, la batalla contra el cáncer se centra en los microorganismos, siendo las infecciones responsables del 10,2% de todos los cánceres globales. La inequidad en el acceso a tratamientos preventivos, como las vacunas contra el VPH, resalta una de las injusticias más grandes en la salud pública.

Los investigadores han determinado que el 37,8% de la carga global del cáncer se ve influenciada por nuestros estilos de vida. Esto significa que, al ser conscientes de hábitos perjudiciales, tenemos la capacidad de cambiar el rumbo de nuestra salud. En particular, se han señalado tres tipos de cáncer que podrían prevenirse en gran medida: el cáncer de pulmón, el de estómago y el de cuello uterino. En conjunto, estos representan casi la mitad de los casos que se podrían evitar.0


Contacto:
Francesca Neri

Formación académica de excelencia en innovación y management, hoy analista de las tendencias que moldearán los próximos años. Predijo el ascenso de tecnologías cuando otros aún las ignoraban. El futuro no se adivina, se estudia.