Un informe del Ministerio de Sanidad muestra una reducción del 60% en el consumo habitual de alcohol entre jóvenes españoles en las últimas dos décadas.

En las últimas dos décadas, los hábitos de consumo de alcohol en España han experimentado cambios significativos. Según un informe monográfico publicado por el Ministerio de Sanidadbasado en los datos de la Encuesta de Salud de España 2026el consumo habitual de alcohol entre los jóvenes de 15 a 24 años ha disminuido casi un 60%.
Este descenso, que representa la reducción más intensa entre todos los grupos de edad analizados, refleja una transformación profunda en los patrones de consumo. Sin embargo, el informe también destaca paradojas y desigualdades que requieren atención.
Transformación en los hábitos de consumo
El Informe revela que en 2026, solo el 31,1% de la población consumía alcohol al menos una vez por semana, en comparación con el 48,4% registrado en 2006. Entre los jóvenes de 15 a 24 años, la prevalencia de consumo habitual ha pasado del 43,8% al 17,9%.
Una de las paradojas más notables es que, aunque España cuenta con una de las tasas de abstinencia más altas de la Unión Europea, con un 33,2% de la población que no ha consumido alcohol en el último año, también ocupa la segunda posición en consumo diario de alcohol, solo por detrás de Portugal.
Cambios en los patrones de consumo
El informe identifica cambios relevantes en la forma de consumir alcohol. Entre las personas consumidoras habituales, el volumen medio diario se concentra cada vez más en los fines de semana, llegando a triplicar el registrado durante los días laborables.
Además, los episodios de binge drinking o consumo intensivo han aumentado significativamente en la última década. En 2026, el 16,7% de la población declaró haber realizado algún episodio de consumo intensivo de alcohol en los últimos doce meses. Este patrón sigue siendo más frecuente entre los hombres, aunque se observa un incremento en los grupos de edad intermedia, entre los 25 y los 64 años, y en determinados grupos de mujeres jóvenes.
Diferencias según género, edad y nivel socioeconómico
El informe también recoge diferencias según sexo, edad, nivel educativo, situación laboral y clase social. Entre los hombres, los mayores niveles de consumo y las prevalencias más elevadas de consumo de riesgo se concentran en personas con menor nivel educativo, en situación de desempleo y entre la población jubilada.
En el caso de las mujeres, algunos indicadores de consumo por encima de los límites de bajo riesgo y de consumo intensivo presentan prevalencias más elevadas entre aquellas con estudios superiores, ocupadas y pertenecientes a clases sociales más favorecidas.
Estos resultados reflejan la existencia de perfiles de consumo diferenciados según el contexto social y el género, subrayando la importancia de incorporar la perspectiva de género y los determinantes sociales de la salud en las políticas de prevención y abordaje del consumo de alcohol.
En cuanto a las preferencias de consumo, la cerveza continúa siendo la bebida alcohólica predominante en la mayoría de los grupos de edad, mientras que el vino mantiene un mayor peso relativo entre las personas de 65 y más años.
El Ministerio de Sanidad sostiene que la evidencia recogida en el informe confirma la necesidad de seguir impulsando políticas de salud pública orientadas a reducir los daños asociados al consumo de alcohol, adaptadas a los distintos perfiles poblacionales y fundamentadas en la evidencia científica, la equidad y el enfoque de determinantes sociales de la salud.

