Pedro Sánchez ha manifestado su desconocimiento sobre las acciones de Leire Díez, exmilitante del PSOE, en medio de un escándalo que involucra a altos cargos de la Guardia Civil.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchezha salido al paso de las recientes revelaciones sobre el caso Leire Díezasegurando que nunca tuvo conocimiento ni avaló las actividades de la exmilitante socialista. En declaraciones realizadas durante su estancia en Tivat, MontenegroSánchez expresó su preocupación e indignación ante los hechos conocidos, subrayando que nunca hubiera tolerado tales acciones.
El escándalo, que ha salpicado al PSOEse centra en las presuntas maniobras de Díez para desacreditar investigaciones judiciales y proteger intereses del partido. Las revelaciones incluyen reuniones entre Díez y la directora general de la Guardia CivilMercedes Gonzálezasí como contactos con miembros de la Fiscalía General del Estado.
Las reuniones entre Leire Díez y Mercedes González
Mercedes González ha reconocido haber mantenido tres reuniones con Leire Díez, aunque ha negado cualquier participación en operaciones contra unidades de la Guardia Civil. En una de estas reuniones, Díez solicitó la readmisión del comandante Rubén Villalbaimplicado en el caso Koldopetición que González rechazó de inmediato.
Según el sumario de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Díez habría instado a González a abrir una investigación interna contra la propia UCO. Además, se ha revelado que González activó el borrado automático de mensajes con Díez, lo que ha generado sospechas sobre el contenido de estas comunicaciones.
Las maniobras de la trama según la UCO
La investigación de la UCO ha desvelado una serie de maniobras destinadas a proteger los intereses del PSOE y del presidente Sánchez. Entre estas acciones se incluyen la presentación de una denuncia falsa contra la juez que investigaba al hermano de Sánchez y presiones sobre agentes de la Guardia Civil para que no fueran proactivos en ciertas investigaciones.
Leire Díez, en mensajes intervenidos, presumía de su capacidad para manejar situaciones delicadas, utilizando términos como fontanería para referirse a sus actividades. Además, se ha revelado que Díez mantuvo cuatro reuniones en la Fiscalía General del Estado para negociar la colaboración de figuras como Francisco Martínez y José Villarejo.
La respuesta del PSOE y el Gobierno
El PSOE ha emitido un comunicado en el que califica las acciones de Díez como comportamientos individuales de farsantes y oportunistas que han utilizado el nombre del partido en vano. Por su parte, Sánchez ha reiterado su apoyo a Mercedes González y a Cristina Narbona, presidenta del partido, asegurando que no hay nada grave ni malo en sus actuaciones.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaskaha defendido la ejemplaridad y honestidad de González, aunque el Partido Popular ha pedido la dimisión de ambos cargos, así como la del propio presidente Sánchez.
Mientras el caso sigue su curso en la Audiencia Nacionalel PSOE se enfrenta a un escándalo que podría tener repercusiones significativas en el panorama político español.
