
Durante el auge tumultuoso de los mercados de valores globales, el valor del gas natural europeo ha aumentado más de un 20% en quince días. Tras un repunte del 6% el miércoles, el coste de los contratos del TTF holandés ha subido un 4% adicional este jueves, superando los 40 euros por MWh.
Esta tendencia al alza se replica en el mercado ibérico, con una subasta de precios en Mibgas de 39,96 euros por MWh.
La razón de este drástico cambio en los precios se encuentra en preocupaciones renovadas sobre el suministro debido a la guerra.
El ataque de Ucrania en la región rusa de Kursk, un hub importante de interconexión de gas, ha sembrado el miedo a una interrupción en el suministro. Este combustible continúa fluyendo por los ductos de gas rusos hacia centros de regasificación cercanos al Mar Negro para su transporte y a través de la red de gasoductos a algunos países colindantes con Ucrania.
De hecho, el gas natural licuado (GNL) ruso ha experimentado un crecimiento significativo desde 2022, con un aumento en las ventas a países como España, uno de los mayores clientes desde el comienzo de la guerra. Hasta ahora en 2024, Rusia se ha establecido como el tercer mayor exportador de gas a España, representando el 19,1% del total de importaciones del país, detrás de Argelia (35%) y EEUU (20,3%), de acuerdo con datos de Enagás hasta el 30 de junio.
Pese a una prohibición total al petróleo ruso, la Unión Europea no implementó una restricción similar para el gas debido a su papel crítico en el sistema energético del continente. Su utilización en plantas térmicas y centrales de ciclo combinado es fundamental para la generación de electricidad, que respalda el uso de energías renovables en la mayoría de los países, con excepciones como Francia que depende de la energía nuclear.
A pesar de que el gas solo representa una pequeña parte del conjunto de tecnologías utilizadas para generar electricidad, es el más costoso. Además, cualquier incremento en el precio del gas en los mercados se refleja en un aumento notable en el costo de la energía eléctrica. Después de experimentar una disminución por dos días consecutivos, el costo de la electricidad volverá a superar los 100 euros/MWh este jueves, debido a la reciente ola de calor que ha llevado a un uso récord de aparatos de aire acondicionado. Ni siquiera la abundante producción de energía fotovoltaica durante las horas más calurosas del día será suficiente para reducir los promedios.
Con la vuelta a los precios máximos de 2024, el precio del gas ha empezado a mostrar incrementos anuales desde el comienzo del verano, al comparar los precios diarios con los de los mismos días del año 2023. Hasta ahora, el gas había actuado como un factor deflacionario en la zona euro, y se podía ver su efecto en el IPC, debido a su impacto significativo en la factura de la luz.
Guerras y huracanes
En el último mes, el precio del gas ha aumentado de 30 a 40 euros (+33%) y se está encaminando a duplicar su valor desde los precios más bajos de febrero hasta ahora. Además de la tensión bélica en la frontera entre Rusia y Ucrania, los operadores están incorporando un cargo adicional por riesgo tras el asesinato de líderes de Hamas y Hezbollah en Irán a manos del Ejército israelí, lo cual despierta temor de que el conflicto en Oriente Medio se intensifique.
Otra fuente de preocupación habitual en esta época del año son los huracanes que suelen aparecer desde agosto en el Golfo de México, el Caribe, y las costas este y sur de los Estados Unidos. Estos pueden afectar los puntos de exportación hacia Europa en Texas y Luisiana, desde donde se transporta la mayoría del GNL.
A pesar de que las reservas se mantienen por encima del promedio histórico, desde 2022 las naciones europeas se encuentran reabasteciendo sus almacenamientos de forma anticipada para prevenir el incremento en los costos y competir contra Asia, que también es un gran consumidor de gas licuado de países como EEUU, Rusia, Qatar y Australia.
