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Aquí tienes algunos consejos y estrategias para manejar las finanzas compartidas en una relación:

La administración de los recursos financieros es un aspecto crucial a considerar en una relación de pareja, especialmente durante instancias clave que implican ajustes en la administración monetaria, como elegir vivir juntos, casarse o tener un hijo. El portal financiero Kelisto proporciona varias recomendaciones financieras que una pareja debe tener presente al tomar estas decisiones.

Hay cuatro etapas principales en las que una pareja necesita reevaluar su manejo del dinero. Primero, al inicio de la relación, mientras siguen viviendo por separado. Durante este periodo, es esencial observar el comportamiento financiero del otro: los retos económicos a los que se enfrenta, cómo los maneja, su sistema y organización de los recursos financieros.

Asimismo, es fundamental compartir metas de vida que requieran una inversión considerable, puesto que es útil comprender o estar de acuerdo con las del otro.

Cuando se decide cohabitar, la administración puede volverse más complicada. El primer consejo de Kelisto es no mudarse de manera gradual. “Algunas personas comienzan dejando un cepillo de dientes en la casa de su pareja y pueden tardar meses en mudarse por completo. Esto puede generar confusiones acerca de quién se hará cargo de los gastos cotidianos y cuándo”, señala Estefanía González, representante de Kelisto. En consecuencia, es crucial elaborar un plan financiero sobre la administración de gastos e ingresos, como el uso de una cuenta única, por ejemplo.

En caso de que la pareja esté organizando una boda, deberán presupuestar los costos con antelación, comparar precios y evitar gastos innecesarios. Además, será el momento de escoger el régimen económico matrimonial que más se ajuste a la pareja, dependiendo de la situación laboral o del patrimonio que posean. Esto puede ser la comunidad de bienes o la separación de bienes.

Específicamente, es posible optar por el régimen de gananciales, que permite la distribución equitativa de ingresos, beneficios y deudas entre las partes. «Si la empresa de uno de ustedes debe dinero, ambos son responsables con sus activos», advierten desde el comparador. Por otro lado, la pareja también puede seleccionar el régimen de separación de bienes, donde cada uno conserva sus activos individualmente.
Es importante recordar que incluso al seleccionar gananciales, algunos bienes serán propiedad privada de uno de los cónyuges: los bienes privativos. Estos incluyen herencias, donaciones o bienes adquiridos antes del matrimonio. Un factor a tener en cuenta al casarse es que el matrimonio se rige por defecto por el régimen de gananciales, a menos que se especifique lo contrario o que se viva en una de las Comunidades Autónomas donde se aplica automáticamente la separación de bienes, como Cataluña o Baleares, de acuerdo con información del Consejo General del Notariado.
Este aspecto puede ser modificado siempre y cuando ambas partes estén de acuerdo mediante las capitulaciones matrimoniales, que tienen un costo de alrededor de 60 euros.
Para las finanzas de los recién casados, Kelisto aconseja el uso eficiente del dinero obtenido en la boda. «Es vital que cualquier remanente se utilice de la mejor manera posible». Esto puede implicar el pago de posibles deudas o, si no las hay, invertir para obtener rendimientos e intereses a través de productos de ahorro.
Una vez casados, es crucial decidir cómo presentar la declaración de la Renta; puede ser conjunta o individualmente. Factores a considerar incluyen el salario individual, si uno de los cónyuges está cobrando el desempleo o si se está pagando una hipoteca.

Finalmente, un punto crucial en la existencia de un dúo amoroso, donde es necesario volver a considerar importantes decisiones monetarias juntos, es cuando se plantea la posibilidad de tener descendencia. Específicamente, la pareja tiene que determinar cómo afrontar los gastos adicionales que acarrea la llegada de un nuevo integrante y qué estrategia financiera adoptarán para el cuidado del bebé. Cuando se termine el permiso de maternidad o paternidad, la pareja deberá evaluar si optan por pagar una guardería, reducir las horas laborales o considerar otra alternativa.

Por otro lado, desde el punto de vista del comparador, este es el momento crucial para redactar el testamento si aún no se posee uno.

Además, la pareja tendrá que reconsiderar sus prioridades y metas para determinar si necesitan reestructurar su patrimonio y asignarlo a nuevos proyectos futuros que surgen con la llegada de los hijos y que requieren una substancial inversión financiera. Por ejemplo, tendrán que decidir si les gustaría que su hijo asista a la universidad o estudie en el extranjero.

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