
Desde la llegada a la casa de Gran Hermano, Maica demostró ser encantada por Edi, el atractivo gallego de ojos claros. Sin embargo, Laura Pérez parecía ser una posible barrera entre ambos, una competencia para Maica, como ella misma admitió.
María José Galera, desde el estudio, apoyaba a su hija Laura diciendo que ella es una mujer que requiere de afecto y contacto físico constante. Esta fue la misma sensación que Edi expresó en el confesionario, indicando que creía que Laura necesitaba cariño dentro de la casa.
Maica experimentó un fuerte pero breve acceso de celos: «Las chicas dicen que cuando entramos, él estaba interesado en mí, no en ella», confesó al Súper. Daniela, la modelo amiga de Maica, le advirtió: «Ésta te va a robar a Edi». Daniela, que también había demostrado interés en Edi, se echó atrás al saber que Maica también estaba interesada. Según otra amiga, Vanessa, «A Daniela le gustaba Edi, hasta que supo que a Maica también». Maica, en una valiente declaración de sus sentimientos y en respuesta a los comentarios sobre su rivalidad con Laura, afirmó «Si yo lo quiero, lo tengo». A pesar de su breve descontento, pocos días después su percepción de Edi cambió, refiriéndose a él como un «cucaracho». Sus intenciones de encontrar el amor en la casa no cambiaron, y comenzó a acercarse a Vulcan, el DJ de la casa.
