
A lo largo de más de cuarenta años de uso público, el internet ha traído consigo tanto cosas espectaculares como situaciones lamentables. Entre estas últimas, resalta la facilidad para propagar insultos y acosos, un hecho que los actores de las recientes producciones de ‘Star Wars’, tanto en cine como en televisión, conocen muy bien.
Después del complicado estreno de The Acolyte en Disney+ y su cancelación tras una sola temporada, la actriz Jodie Turner-Smith ha expresado su descontento hacia el estudio por no defender a su elenco frente a los ataques de fans más perjudiciales.
En una entrevista con Glamour en su versión británica (a través de Variety), declaró: «Es desalentador sentir que tu estudio no te respalda ante el público».
«Sería necesario que aquellos que tienen poder y recursos mostraran su apoyo de manera firmal», continúa Turner-Smith, subrayando que «no hacer nada es completamente injusto».
La actriz argumenta que sería beneficioso para las grandes empresas, como Disney, alzar su voz en defensa de la inclusión: «Si se pronunciaran en contra de lo inaceptable, podrían ver que esto no afecta negativamente sus ingresos. Estoy segura de que no sería así, ya que las personas racializadas, especialmente los negros, constituyen una gran parte del público».
Según Turner-Smith, si las grandes productoras reforzaran su compromiso con la inclusividad, «podrían descubrir que esto resulta más rentable». Sin embargo, considera que la realidad actual muestra lo contrario: «Todo el mundo utiliza ‘woke’ como un término despectivo».
Finaliza diciendo que necesita que llegue un día en que las personas dejen de incomodarse al ver caras racializadas en historias creadas predominantemente por blancos. «¿Sabes por qué? Porque no estamos dispuestos a quedarnos al margen».
El fenómeno del acoso racista dentro de la comunidad de seguidores de Star Wars comenzó a recibir atención mediática en 2017, tras los ataques dirigidos a Kelly Marie Tran debido a su papel en Star Wars: Los últimos Jedi. En agosto de ese año, Amandla Stenberg denunció que la productora había permanecido inactiva mientras que The Acolyte provocaba «racismo, veneno, prejuicios y animosidad» incluso antes de su lanzamiento.
