Recordamos cómo Aleksandr Kerzhakov llegó en enero de 2007 y formó parte de una delantera imparable que le dejó títulos y recuerdos

21/04/2026. Actualizado a las 18:33h. En enero de 2007 Aleksandr Kerzhakov se incorporó al proyecto del Sevilla, una etapa que se prolongaría hasta finalizar el curso siguiente. Su llegada fue impulsada por el entonces entrenador Juande Ramos, que quiso reforzar una línea ofensiva ya potente.
El ruso aterrizó en una plantilla repleta de nombres destacados y se integró en un ataque que incluía a Luis Fabiano, Kanouté y Chevantón, una combinación que la afición y la prensa describieron como una delantera demoledora.
Un encaje en el ataque sevillista
El traspaso de Kerzhakov atendió a la necesidad del Sevilla de contar con más variantes ofensivas en la segunda mitad de la temporada. Bajo la dirección de Juande Ramos se buscaba equilibrio entre potencia y movilidad; por eso la llegada del delantero ruso no fue casual. En el club vio la oportunidad de jugar en España junto a referencias internacionales, y su papel estuvo pensado para complementar a los delanteros titulares, aportando profundidad y opciones en el área. La adaptación no estuvo exenta de retos, pero pronto ganó minutos y confianza para ser parte del grupo que obtendría éxitos colectivamente.
La contribución en cifras
En su paso por el Sevilla, Aleksandr Kerzhakov acumuló 47 partidos y marcó 11 goles, unas cifras que reflejan su aportación en un equipo con muchas alternativas ofensivas. Más allá de los números, su aporte fue táctico y emocional: ofreció distintas soluciones en los esquemas de partido y sumó goles en situaciones clave. Es importante destacar que sus minutos se repartieron en un contexto competitivo y con rotaciones frecuentes, lo que hace que su rendimiento se valore tanto por lo colectivo como por lo individual.
Títulos que marcaron una era
Durante su estancia en el club, Kerzhakov formó parte de la plantilla que consiguió tres trofeos: la Copa de la UEFA, la Copa del Rey y la Supercopa de España. Esos logros consolidaron una etapa exitosa en la historia reciente del Sevilla y dejaron una huella en los integrantes del vestuario. Aunque no siempre fue protagonista absoluto en las alineaciones, su presencia contribuyó a la competitividad del grupo y a la profundidad necesaria para afrontar distintas competiciones con garantías.
Voz del protagonista
En una entrevista concedida a Marca, Kerzhakov resumió su experiencia con una mirada personal: cada encuentro representó algo especial y, en conjunto, la experiencia supuso la realización de un sueño; el de jugar en España rodeado de figuras de primer nivel. Además, el exdelantero señala cómo esa etapa se ha convertido en relato familiar: ahora comparte con sus hijos las imágenes y los goles que produjo vistiendo la camiseta del Sevilla, y ellos los observan con admiración. Es una herencia emocional más que estadística.
Legado y memoria
El paso de Aleksandr Kerzhakov por el Sevilla se recuerda por la coincidencia de momentos colectivos brillantes y por la suma de talentos en la delantera. Su contribución, medida en partidos y goles, forma parte de un contexto más amplio: el de una plantilla que logró triunfos internacionales y domésticos. Para el jugador, esa etapa representa la materialización de un objetivo profesional y la posibilidad de narrarlo en primera persona a quienes le siguen, transformando recuerdos deportivos en relatos familiares y de club.
