Solo el 27% de las empresas en España cuenta con sistemas de previsión social para sus empleados, una cifra que no ha variado en nueve años y que sitúa al país por debajo de los estándares europeos

En un panorama laboral cada vez más competitivo, los planes de pensiones de empleo se presentan como una herramienta clave para garantizar la estabilidad económica de los trabajadores durante su jubilación. Sin embargo, en España, solo el 27% de las empresas ofrece algún sistema de previsión social complementaria, una cifra que se mantiene estancada desde hace nueve años y que sitúa al país en una posición desfavorable frente al resto de Europa.
Según el informe «Situación de las pensiones en España» elaborado por KPMG Abogadosesta situación anticipa una brecha creciente entre el salario actual y la futura pensión de una parte significativa de la población activa. Álvaro Granado, responsable del Área Fiscal de Pensiones de KPMG Abogados, señala que el desarrollo de estos planes está estancado y que su impulso es fundamental para reforzar el sistema de pensiones y evitar el deterioro de los ingresos durante la jubilación.
Desigualdad sectorial y barreras para la implementación
La implantación de estos sistemas varía considerablemente entre sectores. Mientras que en el sector financiero la cobertura alcanza el 61,8%en sectores como el transporte y la logística o la industriaesta cifra apenas supera el 16%. Esta disparidad refleja las diferencias en la cultura empresarial y en la capacidad de inversión en beneficios sociales.
Una de las principales barreras para la implementación de estos planes es el compromiso financiero a largo plazo que requieren. Las empresas deben realizar aportaciones continuas para sus trabajadores, lo que resulta costoso y difícil de mantener en un contexto de incremento de costes laborales. Además, el informe señala que los incentivos actuales para fomentar la participación de empresas y empleados en planes de previsión complementaria son insuficientes.
Comparativa europea y dependencia de la pensión pública
En comparación con el resto de Europa, aproximadamente el 15% de la población ocupada en España está cubierta por planes de pensiones de empleo, frente al 28% de media registrado en los países europeos. Esta situación implica que una parte importante de los trabajadores españoles depende principalmente de las pensiones públicas y del ahorro individual para afrontar su jubilación.
El informe de KPMG sugiere varias opciones para reducir las dificultades en la implementación de estos planes. Una de ellas es articular estos planes de pensiones vía retribución flexiblees decir, que las aportaciones sean de los empleados o mixtas. Otra opción es vincular las aportaciones a objetivos para incentivar a los empleados a mejorar sus resultados.
Educación financiera y mayores incentivos fiscales
El 48% de los directivos consultados reclama mayores incentivos fiscales para poner en marcha planes de previsión social complementarios. Además, un 36% considera necesario reforzar la educación financiera de los trabajadores. Estas medidas podrían ayudar a aumentar la cobertura y aliviar la presión sobre el sistema público de pensiones.
En definitiva, la situación de los planes de pensiones de empleo en España refleja la necesidad de adoptar medidas más eficaces para ampliar la cobertura y garantizar la estabilidad económica de los trabajadores durante su jubilación. Sin embargo, el camino hacia una mayor implantación de estos sistemas sigue siendo un desafío que requiere la colaboración de empresas, empleados y autoridades.
