×

Cómo la cumbre del Cercle d’Economia dibuja un mundo menos occidental

Expertos reunidos en el Cercle d'Economia plantean que el peso económico y político de Occidente está en retroceso, analizan causas internas en Estados Unidos y los retos que plantean China e India para la estabilidad global.

Cómo la cumbre del Cercle d'Economia dibuja un mundo menos occidental

La primera jornada de la reunión anual del Cercle d’Economia en Barcelona reunió a diplomáticos, académicos y periodistas que esbozaron la misma conclusión: el equilibrio global se está desplazando y Occidente pierde protagonismo. Los debates repasaron factores internos en Estados Unidos, el auge económico de Asia y las tensiones que amenazan con fragmentar cadenas de suministro críticas.

En el foro se identificaron causas domésticas y estratégicas. Desde el incremento del coste de la vida hasta políticas migratorias que polarizan electorados, los expositores pusieron en relación los problemas internos de Estados Unidos con su capacidad de liderazgo externo.

Al mismo tiempo, Pekín y Nueva Delhi aparecen como actores que reconfiguran normas y alianzas en el sistema internacional.

Estados Unidos: imprevisibilidad y desgaste interno

Voces como la de Julissa Reynoso, ex embajadora de Estados Unidos en España y Andorra, subrayaron que dos factores clave explican la fragilidad política actual en EE. UU.: el aumento del coste de la vida y la tensión sobre la inmigración. Reynoso recordó que esos elementos impulsaron la victoria de Donald Trump y que, al no haber mejorado significativamente, podrían pasar factura en las próximas contiendas electorales.

El periodista Christopher Cadwell, del New York Times, añadió que la política exterior estadounidense ha ganado un grado de imprevisibilidad que desgasta confianza aliada. Citó la falta de apoyo a ciertos conflictos extranjeros y episodios polémicos —como las críticas al Papa— que, aun siendo difíciles de entender para algunos votantes, reflejan una agenda exterior dividida.

Asia en ascenso y la nueva arquitectura global

Los ponentes asiáticos ofrecieron una lectura desde dentro: China e India ya actúan con mayor autonomía y buscan preservar alternativas al orden económico tradicional. El académico Jia Qingguo, de la Universidad de Pekín, defendió la vía china de fortalecer mecanismos multilaterales y reducir la dependencia de normas dictadas desde Occidente.

Jia afirmó que una desconexión económica parcial entre China y Estados Unidos es plausible si persisten políticas proteccionistas: «podríamos tener una globalización sin los norteamericanos», dijo en términos que señalan una reorientación de las cadenas comerciales y tecnológicas. También destacó un cambio en los discursos internacionales: priorizar la soberanía antes que la promoción de derechos desde actores externos.

India, multipolaridad y equilibrismos regionales

El ex embajador Mohan Kumar explicó la posición india: una multipolaridad estable exige relaciones equilibradas entre China, India y Rusia. Según Kumar, si cualquiera de esos tres países se acerca demasiado a otro, el tercero se sentirá obligado a reaccionar, lo que podría generar fricciones y alianzas coyunturales.

Además, Kumar puso el foco en un riesgo concreto para la economía global: la fragmentación de mercados críticos, especialmente en lo concerniente a chips y minerales estratégicos. La interdependencia tecnológica puede convertirse en vulnerabilidad si se politiza el acceso a esos insumos.

El dilema europeo: autonomía difícil de conciliar

Los expertos coincidieron en que Europa afronta un desafío singular: desea mayor autonomía militar respecto a Estados Unidos al tiempo que sigue necesitando recursos energéticos y comerciales que dependen de actores externos. Esa tensión torna compleja la formulación de una política exterior coherente y autónoma.

En palabras de varios panelistas, Europa está en una encrucijada estratégica: debe reconstruir capacidades propias sin aislarse, y desarrollar políticas industriales que reduzcan la exposición a bloqueos en cadenas de suministro. La búsqueda de una mayor independencia requiere inversiones sostenidas y coordinación política interna.

Implicaciones prácticas y escenarios

Entre las conclusiones prácticas del encuentro figuraron la necesidad de reforzar alianzas transatlánticas si Washington recupera una estrategia exterior vinculante, y la urgencia de que la Unión Europea diseñe herramientas para proteger sectores clave. También se sugirió fomentar diálogos trilaterales en Asia para evitar malentendidos entre potencias.

En síntesis, la reunión del Cercle d’Economia dejó claro que el mapa geoeconómico está en movimiento: si bien no hay certezas absolutas sobre el orden futuro, la combinación de factores domésticos en Estados Unidos y la consolidación de Asia obligan a repensar estrategias de cooperación y competencia en un mundo cada vez más multipolar.


Contacto: