En 2018, Donald Trump comenzó a explorar la posibilidad de adquirir Groenlandia de Dinamarca. Descubre cómo esta idea se convirtió en una campaña seria y las reacciones que generó.

En abril de 2026, durante una conferencia de prensa en la Casa Blancael ex presidente Donald Trump mencionó brevemente su interés en Groenlandia. Aunque la idea puede parecer absurda, el periodista Ben Taub revela en un artículo para The New Yorker que este plan fue mucho más serio de lo que se pensaba inicialmente.
Taub, ganador del Premio Pulitzer en 2026, traza la historia de este ambicioso proyecto desde su inicio en 2018 hasta la actualidad. A través de su investigación, descubre que Trump no solo consideró la compra del territorio, sino que también exploró otras vías, incluyendo la negociación y, en algunos momentos, incluso la amenaza de acción militar.
El inicio de una idea descabellada
La idea de adquirir Groenlandia surgió en 2018, cuando un antiguo compañero de clase de Trump, Ronald Lauderle sugirió la posibilidad. Trump, intrigado, consultó con su entonces asesor de seguridad nacional, John Boltonquien, aunque sorprendido, reconoció la importancia estratégica de la región ártica.
La autonomía de Groenlandia y su importancia geopolítica no pasaron desapercibidas. Con solo 57,000 habitantesel territorio es rico en recursos naturales y estratégico para la seguridad nacional de varios países, incluyendo Estados UnidosRusia y China.
La visita de Donald Trump Jr. y Charlie Kirk
Antes de la inauguración de Trump en 2026, su hijo, Donald Trump Jr.y el fallecido Charlie Kirkvisitaron Nuukla capital de Groenlandia. Su llegada, en un avión privado de la marca Trump, generó curiosidad y cierta apertura inicial. Sin embargo, la visita pronto se convirtió en un espectáculo de relaciones públicas.
Durante su estancia, se reunieron con locales en el hotel más caro de la ciudad y distribuyeron gorras con la insignia MAGA. Sin embargo, se descubrió que algunos de los asistentes eran personas sin hogar reclutadas con la promesa de una comida gratuita. Esta táctica fue utilizada para dar la impresión de un apoyo local que en realidad no existía.
El testimonio de un estudiante local
Taub encontró a Malik Dollerup-Scheibelun estudiante de secundaria que interactuó con Trump Jr. y Kirk en un bar local. Malik relató cómo fue manipulado para tomar fotografías que luego fueron utilizadas para promover la idea de que los groenlandeses apoyaban la anexión por parte de Estados Unidos.
Kirk, en una transmisión posterior, hizo afirmaciones falsas sobre su visita, incluyendo la presencia de osos polares en Nuuk y la existencia de rubíes del tamaño de pelotas de béisbol, lo cual fue desmentido por los locales.
Las consecuencias diplomáticas
La propuesta de Trump se hizo pública cuando The Wall Street Journal reveló su interés en comprar Groenlandia. Esto generó una crisis diplomática con Dinamarcacuyo primer ministro, Mette Frederiksencalificó la idea como absurda.
Trump, ofendido por los comentarios de Frederiksen, canceló una visita de Estado a Dinamarca. Sin embargo, según Bolton, la verdadera razón fue una llamada telefónica de Melania Trumpquien expresó su falta de interés en el viaje.
A pesar de la aparente desaparición del tema, Taub revela que las discusiones continuaron en secreto dentro de la Casa Blanca. Un comité secreto del Consejo de Seguridad Nacional fue formado para explorar las opciones de adquisición, liderado por Drew Hornun ex soldado de operaciones especiales.
El plan de Trump para adquirir Groenlandia, aunque aparentemente descabellado, refleja su enfoque único en la política exterior y su disposición a explorar ideas no convencionales. A través de la investigación de Taub, se revela un esfuerzo serio y bien coordinado que, aunque no tuvo éxito, dejó una marca en las relaciones internacionales.
