La ultraderecha europea está ganando terreno en varios países, con partidos como AfD en Alemania y Hermanos de Italia liderando el cambio político

En los últimos años, Europa ha sido testigo de un fenómeno político significativo: el ascenso de la ultraderecha. Este movimiento, caracterizado por su nacionalismo radicalantiinmigración y escepticismo climático está redefiniendo el panorama político en varios países del continente.
El pasado 7 de septiembre, el partido Alternativa para Alemania (AfD) logró una victoria histórica en el land de Sajonia-Anhalt obteniendo el 44% de los votos.
Este resultado, aunque no alcanzó la mayoría absoluta, marcó un hito en la política alemana, siendo la ultraderecha más cercana al poder desde la Segunda Guerra Mundial.
El impacto de la ultraderecha en Europa
El éxito de la AfD en Sajonia-Anhalt no es un caso aislado.
Partidos de extrema derecha están ganando influencia en varios países europeos. En ItaliaGeorgia Meloni y su partido Hermanos de Italia han consolidado su poder, implementando políticas duras contra la inmigración y recortes en inversiones. En Francia el Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen es favorito en las encuestas para las próximas elecciones presidenciales.
En Suecia los Demócratas de Suecia podrían entrar en un gobierno de coalición conservador, mientras que en Reino UnidoNigel Farage lidera el partido Reform UK con una creciente proyección electoral. En EspañaVox ha entrado en gobiernos autonómicos en coalición con el Partido Popular.
Factores detrás del ascenso de la ultraderecha
Varios factores han contribuido al auge de la ultraderecha en Europa. Las crisis económicasmigratorias y culturales junto con un deterioro de la clase media y un creciente miedo al terrorismo han creado un caldo de cultivo favorable para estos partidos. Además, las redes sociales y la desinformación han amplificado sus mensajes.
Los partidos tradicionales, tanto de derecha como de izquierda, han respondido de manera diversa a este auge. Algunos han optado por el aislamiento y el rechazo completo, mientras que otros han adoptado muchas de las medidas abogadas por la ultraderecha, dando un giro más conservador a sus programas políticos.
La ultraderecha en el Este de Alemania
El Este de Alemania antiguo territorio de la República Democrática Alemana (RDA) ha sido un terreno fértil para el radicalismo de derecha. La AfD ha logrado una consolidación hegemónica en esta región, reflejando un malestar identitario, económico y social profundo.
La transición al capitalismo tras la caída del Muro de Berlín dejó una herida de vulnerabilidad que nunca cerró del todo. Muchos en el Este experimentan una sensación de ser ‘ciudadanos de segunda clase’ con salarios más bajos y menos oportunidades laborales. Este resentimiento ha sido canalizado por la AfD, que promueve un nacionalismo étnico radical y un alineamiento geopolítico con Rusia.
La AfD también cuestiona las políticas climáticas de la Unión Europea y combate las políticas de género y la diversidad cultural. Su avance ha puesto en jaque la estrategia de los partidos moderados y ha destruido el llamado Brandmauer el cordón sanitario institucional que impedía cualquier fórmula de cooperación con la extrema derecha.
El futuro de la ultraderecha en Europa
El futuro de la ultraderecha en Europa es incierto, pero su influencia parece estar en aumento. Con partidos como la AfD, Hermanos de Italia y el Reagrupamiento Nacional ganando terreno, es probable que su presencia institucional siga creciendo. Esto plantea desafíos significativos para la democracia europea y requiere una respuesta estratégica de los partidos tradicionales.
La ultraderecha no es homogénea, con diferencias significativas entre partidos como la AfD, Hermanos de Italia y el Reagrupamiento Nacional. Sin embargo, su mensaje populista y nacionalista sigue atrayendo a una parte cada vez mayor de la sociedad europea, cansada de ver como los partidos tradicionales son incapaces de dar respuestas efectivas a sus problemas y necesidades.

