El síndrome de Tourette, un trastorno neurológico común en niños, sigue siendo mal entendido. Descubre cómo los mitos dificultan la vida de los afectados.

El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico que afecta principalmente a la población pediátrica, caracterizado por la presencia de tics motores y vocales. A pesar de ser relativamente común, sigue rodeado de mitos y desconocimiento que complican la vida de muchos menores que lo padecen.
Con motivo del Día Mundial de Concienciación del síndrome de Tourettecelebrado el 7 de juniola Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP) ha lanzado un llamado de atención sobre esta realidad.
La doctora María Concepción Miranda Herreroneuropediatra y miembro del Grupo de Trabajo de Trastornos del Movimiento de la SENEPexplica que los tics en este síndrome son involuntarios y espontáneosaunque pueden ser controlados de forma voluntaria por cortos periodos de tiempo.
Sin embargo, este control genera una gran ansiedad en los pacientes, lo que desencadena una explosión de tics posterior.
Manifestaciones y diagnóstico del síndrome de Tourette
Los tics suelen aparecer en los primeros años de viday el diagnóstico se realiza generalmente entre los 6 y 8 años. Solo un 20% de los pacientes mantiene el trastorno en la vida adulta. La doctora Miranda destaca que, aunque se va conociendo más sobre el trastorno, aún existe un retraso en el diagnóstico debido a la confusión con otros problemas de salud.
Por ejemplo, un carraspeo puede ser confundido con una faringitis o un problema catarral, cuando en realidad se trata de un tic fónico. Este desconocimiento retrasa el diagnóstico y afecta la calidad de vida de los pacientes.
Comorbilidades y abordaje multidisciplinar
El síndrome de Tourette frecuentemente se asocia con otras comorbilidades psiquiátricas y neurológicasque pueden ser tan o más incapacitantes que los propios tics. Entre estas comorbilidades se encuentran el TOCel TDAHproblemas de aprendizaje, trastornos del estado de ánimo, del sueño, ataques de ira, ansiedad y estrés.
Estas condiciones pueden ser difíciles de manejar y afectan significativamente la calidad de vida de los pacientes. Por ello, la doctora Miranda subraya la importancia de un abordaje multidisciplinar que incluya a especialistas en psiquiatríapsicologíalogopedia y orientación escolarentre otros.
Mitos y realidades sobre el síndrome de Tourette
Uno de los mitos más comunes es que los tics son voluntarios. La doctora Miranda aclara que, aunque los pacientes pueden controlarlos por cortos periodos, esto genera ansiedad y estréslo que empeora los tics. En el ámbito escolar, este desconocimiento puede llevar a la expulsión o aislamiento de los niños, agravando su situación.
Otro mito es la asociación del síndrome de Tourette con la coprolalia (decir palabras malsonantes) y la copropraxia (realización de gestos obscenos), que solo aparecen en una minoría de casos. La doctora Miranda enfatiza que hay diferentes niveles de gravedad y que la mayor parte de los pacientes tienen un trastorno de leve a moderadoque no requiere tratamiento farmacológico.
Finalmente, la SENEP destaca la necesidad de reconocer la neuropediatría como un Área de Capacitación Específica (ACE)esencial para garantizar una atención experta y homogénea, permitiendo un diagnóstico precoz y un abordaje integral a lo largo de las distintas etapas del desarrollo.
