
El antiguo asesor del Ministerio de Transportes, Koldo García, solicitó a un guardia civil que estaba bajo investigación por el escándalo de corrupción relacionado con la adquisición de material sanitario durante la crisis sanitaria que verificara si los teléfonos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del exministro José Luis Ábalos estaban bajo seguimiento.
Esta información se recoge en el reciente informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, al que tuvo acceso 20minutos, que fue presentado ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, encargado de la investigación del caso.
Los investigadores señalan que «algunas de las solicitudes de Koldo tenían un carácter altamente sensible, como indagar si los teléfonos del presidente del Gobierno o del exministro de Fomento estaban intervenidos». Esta afirmación se deriva de las conversaciones interceptadas de Rubén Villalba, el guardia civil imputado en el caso, quien mencionó: «En una ocasión, me preguntó si los teléfonos del presidente y del exministro estaban pinchados, a lo que le respondí que no podíamos hacer nada al respecto».
El informe de la UCO, enfocado en la presunta implicación de Villalba en el asunto, destaca que dicho agente se encargaba de facilitar que los aparentes miembros de la trama pudieran «comunicarse de manera segura y sin riesgo de una posible acción policial o judicial». Según las indagaciones, la seguridad era «uno de los aspectos más cruciales» para el presunto organizador de la red, el empresario Víctor de Aldama, aunque también se menciona que Koldo García «habría recibido» móviles seguros para sus actividades. Durante su tiempo en el Ministerio, García utilizó estos dispositivos «principalmente en el ejercicio de su labor profesional».
Un agente que facilitó los teléfonos ha afirmado que Ábalos los utilizó en algunas ocasiones. «Durante su tiempo en el cargo gubernamental, y rara vez en su tiempo libre, siempre solicitó teléfonos básicos, no smartphones, para realizar sus llamadas. En una oportunidad, vi al exministro Ábalos con uno de los dispositivos que le proporcionamos», dijo Villalba en una de las grabaciones interceptadas. Su tarea consistía en gestionar los móviles, intercambiándolos entre los miembros de la red y destruyendo los anteriores, lo que aumentaba la protección de los investigados, según destaca el informe. Respecto a De Aldama, el agente de seguridad indicó que necesitaba una cantidad considerable de teléfonos en lapsos de tiempo cortos, pidiendo en ocasiones hasta tres móviles al mes. Argumentaba que estos dispositivos se «contaminaban». La Guardia Civil afirma que De Aldama «usaba estos teléfonos para comunicarse con otros individuos que estaban bajo investigación, fuera del entorno cerrado de la organización, poniendo en riesgo a los demás integrantes». El empresario llegó a mencionar que utilizaba esa estrategia «para evitar ser atrapados». Además, en el mismo informe, y basándose en las conversaciones grabadas, un exasesor de Ábalos le comentó a Villalba que fue el entonces director de la Guardia Civil quien le advirtió sobre la investigación judicial en su contra, aunque esta información no ha sido confirmada por los responsables del caso. Los agentes de la UCO notaron que García «era consciente» de estar siendo investigado. Fue durante el segundo semestre de 2023 cuando, según el informe, se enteró de que estaba siendo «vigilado».
Por esa razón, Villalba recibió múltiples llamadas de García, quien buscaba confirmar que la unidad detrás de él era la Guardia Civil, específicamente la UCO. Según Villalba, García ignoró sus solicitudes hasta que, en una conversación inesperada, el exasesor le ratificó esta información. «Me confirmó que era la UCO y no otra fuerza policial, aunque no le presté demasiada atención y continuamos charlando sobre otros asuntos. Es importante mencionar que Koldo García tiene numerosas conexiones y, supuestamente, relaciones muy buenas con altos funcionarios. Según su versión, fue el actual director de la Guardia Civil quien le proporcionó esos datos», declaró Villalba. Según recuerda Ep, el director mencionado por él sería Leonardo Marcos. Sin embargo, en su informe, los agentes de la UCO aclaran que hasta el momento de su elaboración, en octubre, no han encontrado pruebas que respalden esta afirmación. Además, la fuerza investigadora destaca «la superficialidad con la que Koldo menciona sus relaciones con individuos influyentes ante otras personas, posiblemente para elevar su propio estatus». Un ejemplo de esto es cuando Koldo afirmaba haber tenido una reunión con el director adjunto operativo de la Guardia Civil en un día específico, lo cual resultó ser incierto, ya que los mismos agentes habían mantenido «un seguimiento de las actividades» de Koldo ese día y confirmaron «que no hubo tal encuentro».
