Los Dallas Cowboys están llevando a cabo una completa renovación de su cuerpo técnico, con el objetivo de alcanzar una temporada más exitosa y competitiva en la NFL.

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En un movimiento sorpresivo pero necesario, los Dallas Cowboys han comenzado a estructurar su cuerpo técnico para la temporada 2026, bajo la dirección del entrenador principal Brian Schottenheimer. Este cambio se produce tras un año 2026 que dejó mucho que desear, con un desempeño que no cumplió las expectativas.
La decisión de mantener a Schottenheimer como líder del equipo es solo el primer paso en un esfuerzo más amplio por revitalizar tanto la ofensiva como la defensiva, especialmente después de una temporada que culminó con un récord de 7-9-1.
Las recientes contrataciones y salidas dentro del equipo reflejan un deseo genuino de mejorar y adaptarse a nuevas estrategias.
Reestructuración del área defensiva
El cambio más notable llega con la salida del excoordinador defensivo Matt Eberflus, permitiendo la entrada de Christian Parker como nuevo líder defensivo. Esta transición ofrece la oportunidad de implementar una nueva visión en la defensa, considerada durante mucho tiempo como uno de los puntos más débiles del equipo. La llegada de Parker abre las puertas a un enfoque diferente, con la intención de transformar la manera en que los Cowboys se enfrentan a sus oponentes.
Contrataciones clave para la defensa
Una de las incorporaciones más esperadas es la de Chidera Uzo-Diribe, quien se unirá al cuerpo técnico como entrenador de linebackers. Uzo-Diribe, conocido por su trabajo en el programa de los Georgia Bulldogs, ha sido elogiado como una de las estrellas en ascenso en el ámbito del fútbol universitario. Esta contratación es parte de un esfuerzo más amplio por inyectar ideas frescas en el equipo, particularmente en posiciones clave dentro de la defensa.
Además, el equipo ha fichado a Marcus Dixon como nuevo entrenador de la línea defensiva, en sustitución de Aaron Whitecotton, quien se unió a los Tennessee Titans. Dixon, que comenzó su carrera en la NFL como jugador, ha mostrado una notable capacidad para entrenar y desarrollar talento defensivo, lo que augura un futuro prometedor para la unidad defensiva de los Cowboys.
Manteniendo la identidad ofensiva
A pesar de las transformaciones en la defensa, la ofensiva de los Cowboys también se encuentra en el centro de atención. El mariscal de campo Dak Prescott y otros líderes del ataque han expresado su apoyo a la continuidad en el equipo ofensivo. Se busca conservar la identidad que se estableció la temporada pasada, incluso mientras se realizan ajustes necesarios para mejorar el rendimiento general del equipo.
Enfoque en la juventud y la innovación
El enfoque de la gerencia ha sido claro: buscan entrenadores más jóvenes y relevantes que aporten nuevas ideas y enfoques estratégicos. Este deseo de renovación se ha visto reflejado en la manera en que se han tomado decisiones sobre los entrenadores y el personal, especialmente en la defensa, donde los Cowboys han enfrentado desafíos significativos en las últimas temporadas.
El legendario entrenador de los Cowboys, Jimmy Johnson, ha manifestado su apoyo a la dirección que ha tomado Schottenheimer, resaltando la necesidad de realizar correcciones defensivas. Johnson ha señalado que la defensa fue un área de gran preocupación el año pasado y ha instado a la gerencia a realizar los cambios necesarios para evitar repetir los mismos errores.
Mirando hacia el futuro
A medida que los Cowboys se preparan para la próxima temporada, el propietario y gerente general Jerry Jones reafirma su confianza en que estos cambios en el cuerpo técnico se traducirán en éxito a largo plazo. En declaraciones recientes, Jones ha enfatizado la importancia de abordar las necesidades del equipo a través de la agencia libre y el draft, asegurando que una defensa más sólida puede posicionar al equipo para competir nuevamente en la liga.
Con 15 jugadores listos para convertirse en agentes libres, la presión está aumentando. La gerencia debe equilibrar la mejora en la defensa con la necesidad de mantener la efectividad del ataque, lo que podría complicar la planificación de la próxima temporada. Sin embargo, con el cambio de mentalidad y un enfoque renovado, los Cowboys están decididos a dejar atrás la decepcionante campaña de 2026 y avanzar hacia un futuro más prometedor.




