Montero reclama el 17 de mayo como una votación clave por la sanidad pública mientras critica los recortes y la falta de inversión del Gobierno andaluz

El 25/04/2026, en Chiclana (Cádiz), la secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, volvió a situar la sanidad pública en el centro de su discurso electoral. Desde esa localidad gaditana, Montero planteó que las elecciones del 17 de mayo funcionan —a su juicio— como un auténtico referéndum sobre la calidad y la equidad del sistema sanitario andaluz.
Al mismo tiempo, recordó al electorado que su propuesta prioriza la inversión y la gestión para evitar diferencias en el acceso a la atención médica.
Una apuesta por tiempos de respuesta y equidad
Durante su visita, la candidata socialista aseguró que, si resulta elegida, el primer Consejo de Gobierno abordará una ley destinada a garantizar un tiempo de respuesta razonable por parte del Sistema Sanitario Público andaluz.
Con esa promesa, Montero puso el acento en la atención primaria como columna vertebral del sistema y denunció la demora actual en las citas y consultas. La dirigente subrayó que su objetivo es que el servicio público vuelva a ser una garantía real para la mayoría, evitando que la salud dependa de la capacidad económica de cada persona.
Propuestas concretas y críticas a la gestión
Montero reprochó al Ejecutivo regional, encabezado por Juanma Moreno, la falta de inversión y de impulso en políticas sanitarias. En su discurso criticó que, según su diagnóstico, el sistema se está convirtiendo en un servicio de peor calidad por falta de recursos: quienes puedan costear un seguro privado recibirán atención con mayor facilidad, mientras que el resto tendrá que conformarse con lo que quede. A modo de ejemplo, denunció que no es aceptable que un paciente tarde hasta 15 días en ser atendido por su médico de familia, un síntoma, dijo, del deterioro de la asistencia primaria.
La respuesta del PP y el llamado a movilizar el voto
Frente a ese relato, el candidato del PP a la reelección, Juanma Moreno, lanzó un mensaje distinto y apeló a la movilización: pidió el apoyo «hasta el último voto» para conformar un gobierno que, en sus palabras, sea «libre». Moreno también recordó que la única encuesta que vale es la que se celebra el día de las elecciones, defendiendo así la legitimidad del proceso frente a sondeos y pronósticos. Esta dinámica de campaña confirma la polarización sobre qué modelo de gestión sanitaria se impondrá en Andalucía.
Tensión sobre ciudadanos de primera y segunda
En su réplica, Montero acusó al PP de promover una división entre ciudadanos: quienes tienen recursos acceden a una atención rápida mediante la sanidad privada, mientras que el resto sufre esperas y servicios degradados. La candidata socialista utilizó esa idea para dibujar dos caminos opuestos: uno que refuerza el estado del bienestar mediante inversiones públicas en sanidad, vivienda y educación, y otro que, según ella, apuesta por un «sálvese quien pueda» donde el esfuerzo individual marca la diferencia en el acceso a servicios básicos.
Visita a Chiclana y llamado final al electorado
La jornada en Chiclana incluyó encuentros con vecinos y colectivos locales, donde Montero escenificó su intención de poner la Junta de Andalucía al servicio directo de la ciudadanía y no solo como un escaparate. Subrayó que el PSOE-A no solo critica, sino que también ofrece propuestas concretas para reforzar la protección social y garantizar la universalidad de los derechos. Su mensaje apeló a la clase media andaluza, a quienes aseguró que la protección de los servicios públicos es la base para mantener una renta y calidad de vida dignas.
Qué se juega el 17 de mayo
En la recta final de la campaña, la pugna por la sanidad pública se ha convertido en uno de los ejes decisivos. Las declaraciones de Montero y la réplica de Moreno muestran dos lecturas enfrentadas de la gestión pública: inversión y refuerzo del sistema frente a una visión desarrollada por el PP centrada en otras prioridades. Para los electores, la elección del 17 de mayo supone decidir si se apuesta por una protección social reforzada o por un modelo con mayor protagonismo del sector privado en la provisión de servicios esenciales. El resultado marcará la hoja de ruta para la próxima legislatura en Andalucía.
