Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo se enzarzaron en un acalorado debate en el Congreso, con acusaciones de corrupción y llamados a elecciones anticipadas.

El Congreso de los Diputados fue escenario de un intenso cara a cara entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchezy el líder del Partido PopularAlberto Núñez Feijóo. El encuentro, marcado por acusaciones mutuas de corrupción y llamadas a elecciones anticipadasdejó al descubierto las profundas diferencias entre ambos líderes políticos.
Feijóo no dudó en cuestionar la legitimidad del Gobierno de Sánchez, acusándolo de delincuencia de Estado y de intentar ocultar los casos de corrupción que afectan al PSOE y a su entorno. «Señor P.S.si lo sabía todo, tendrá que dimitir por corrupción y, si no lo sabía, por incompetente», lanzó el líder del PP, haciendo referencia a las siglas que aparecen en las investigaciones sobre las presuntas cloacas del PSOE.
Acusaciones cruzadas y llamados a la dimisión
Durante el debate de controlFeijóo arremetió contra Sánchez, acusándolo de practicar una gestapillo para tapar los casos de corrupción. «Doce sumariosdiecisiete delitos y casi un centenar de imputados de los casos de corrupción que afectan a su partido, a su gobierno y a su familia», reprochó el líder popular, quien pronosticó que Sánchez pasará a la historia como inductor, financiador y beneficiado del caso de corrupción «más grave de la democracia».
Por su parte, Sánchez no se quedó atrás y respondió con dureza a las acusaciones de Feijóo. «Reconozco mis errorespero jamás asumiré el grado de hipocresía del PP», afirmó el presidente, quien recordó los casos de corrupción que han afectado al partido de la oposición, como GürtelPúnicaKitchen y la denominada policía patriótica.
Sánchez también hizo referencia a la fotografía de Feijóo con el narcotraficante Marcial Doradorecordando al líder del PP que «no voy a aceptar lecciones del partido de Marcial Dorado». Además, acusó a Feijóo de ejercer una oposición marrullera y de no haber asumido todavía el resultado de las elecciones generales de 2026.
La visita del Papa y las elecciones
Dos días después de la visita del Papa León XIV al Congreso, Feijóo aprovechó la sesión de control para cuestionar el protagonismo que Sánchez había dado al viaje y vincularlo con la situación judicial que rodea al Gobierno y al PSOE. «Ya sabrá que se puede pecar o delinquir por acción y por omisión», advirtió el líder del PP, en una clara referencia a la responsabilidad del presidente en los casos de corrupción.
Feijóo insistió en que el Ejecutivo ha perdido el respaldo político y social necesario para continuar y volvió a reclamar un adelanto electoral. «La mayoría de esta Cámara le pide elecciones», sostuvo el líder popular, quien cuestionó la legitimidad de Sánchez para seguir gobernando.
Sánchez, sin embargo, defendió la legitimidad de las urnas y recordó que los españoles ya se pronunciaron «hace menos de tres años«. «El problema no es que el pueblo no tenga voz, que la tiene. El problema es que usted no tiene voz propia», respondió el presidente, acusando a Feijóo de representar los intereses de determinados poderes económicos incómodos con las políticas impulsadas por el Ejecutivo.
Medidas políticas y futuro del Gobierno
Sánchez defendió las medidas políticas impulsadas por su Gobierno, como la subida del salario mínimola revalorización de las pensiones y el fortalecimiento del Estado del bienestarcomo prueba de que el Gobierno mantiene su agenda política pese al desgaste provocado por los distintos frentes judiciales. «Pese a las maniobras del PP para desgastar al Ejecutivo, el Gobierno seguirá gobernando todos los años que quieran los españoles», aseguró el presidente.
Además, Sánchez respondió a las referencias de Feijóo a las siglas que aparecen en las investigaciones sobre las presuntas cloacas del PSOE recurriendo a los papeles de Bárcenas. «Si quiere jugar a las siglas, pregunte primero quién es M. Rajoy«, lanzó el presidente, en una clara referencia a los casos de corrupción que han afectado al PP.
El presidente también criticó la oposición marrullera del PP y acusó a los populares de dar lecciones de democracia pero no asumir el resultado de las elecciones. «Dan lecciones de legitimidad y tapan la corrupción«, apostilló Sánchez, quien recordó que el PP lleva ocho años pidiendo elecciones y que la Constitución fija cuatro años de mandato.
Sánchez aseguró que el Gobierno agotará la legislatura y seguirá gobernando hasta 2027 y «mucho más allá» si quieren los españoles. «El problema no es que el pueblo no tenga voz, que la tiene. El problema es que usted no tiene voz propia», respondió el presidente, en una clara referencia a la falta de legitimidad de Feijóo para cuestionar su Gobierno.
