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Parque Nacional de Aigüestortes, el referente de bosques maduros en España

Descubre cómo Aigüestortes se ha convertido en el referente de bosques maduros y carbono en España.

Parque Nacional de Aigüestortes, el referente de bosques maduros en España

España cuenta con dieciséis parques nacionales distribuidos entre doce comunidades autónomas. Las regiones de Comunidad Valenciana, País Vasco, Murcia, Navarra y La Rioja siguen sin contar con ninguno de estos enclaves protegidos. La red nació en 1918 con la creación del Parque Nacional de Picos de Europa y, tras décadas de expansión, el último integrante fue la Sierra de las Nieves, declarada en 2021.

El Parque Nacional de Aigüestortes como refugio de bosques maduros

Entre los espacios citados, el Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici situado en la provincia de Lérida, destaca por albergar la mayor cantidad y calidad de bosques maduros del territorio español.

Un estudio conjunto del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y el Centre de Ciència i Tecnologia Forestal de Catalunya (CTFC) confirmó que este parque reúne los índices de madurez más elevados registrados hasta la fecha.

Indicadores de madurez y composición del dosel

Para evaluar el estado de los bosques se llevó a cabo el cuarto Inventario Ecológico y Forestal en el que se muestrearon ciento noventa y dos parcelas tanto dentro del núcleo protegido como en su zona periférica de protección. De esas parcelas, veinte rodales fueron identificados como los más maduros, abarcando un total de 432 hectáreas. Los valores de índice de madurez de estos rodales oscilan entre 5,3 y 8,7 sobre 10, muy por encima de la media catalana de 2,3 que marca el Informe Estatal de la Naturaleza 2020. En conjunto, la madurez media del parque se sitúa entre 4,2 y 4,7.

La mayor parte de los rodales destacados son abetales aunque también se contabilizan cuatro rodales de pino silvestre (Pinus sylvestris) y tres de pino negro (Pinus uncinata). En el sotobosque predomina el rododendro (Rhododendron ferrugineum) y el arándano (Vaccinium myrtillus), especies que contribuyen a la complejidad estructural del ecosistema.

Carbono almacenado y evolución histórica

Al comparar los datos actuales con los inventarios realizados en 1993, 2004 y 2014, se detecta un notable aumento del carbono contenido en la biomasa viva. En los rodales dominados por abeto, el carbono pasó de 69,8 a 148,5 toneladas por hectárea, más del doble. Los rodales de pino silvestre incrementaron su contenido de carbono de 57 a casi 100 t/ha, mientras que los de pino negro subieron de 47 a 65 t/ha. Estos resultados indican que, durante los últimos treinta años, los bosques del parque han mejorado tanto su estructura como su capacidad de secuestro de carbono.

Resiliencia y gestión del futuro

Según el investigador del CREAF, Jordi Vayreda, los bosques maduros se caracterizan por la presencia simultánea de árboles de distintas edades, gran cantidad de madera muerta y una variedad de dendromicrohábitats (cavidades, heridas, ramas secas, cortezas especiales). Esa complejidad genera microclimas más húmedos y favorece la resistencia frente a perturbaciones como incendios o sequías, al tiempo que ofrece refugio y alimento a una amplia gama de organismos.

El proyecto BHAVEC financiado con fondos del programa Next Generation EU, agrupa el inventario mencionado y un estudio específico sobre los bosques maduros. Entre sus líneas de acción destacan la reducción selectiva de la competencia alrededor de árboles gigantes, la conservación y generación de madera muerta como hábitat clave, y la elaboración de una hoja de ruta para acelerar el proceso de envejecimiento de parcelas con potencial de madurez.


Contacto:
Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.