Mercedes González, directora de la Guardia Civil, se defiende ante las acusaciones de la UCO sobre sus vínculos con Leire Díez, la 'fontanera del PSOE'.

Mercedes Gonzálezdirectora de la Guardia Civil, negó cualquier implicación en una trama contra la UCO y cualquier influencia en sus pesquisas en una comparecencia ante el Senado el 16 de junio de 2026 en Madrid. La responsable del instituto armado defendió su gestión y respondió a las preguntas sobre sus contactos con Leire Díezen un contexto de presión política y exigencias de dimisión por parte de la oposición.
El caso impacta en la credibilidad de la Jefatura de Policía Judicial y de la UCO, y pone bajo foco la independencia operativa de la Guardia Civil. La propia directora afirmó: “No he participado jamás, nunca, en ninguna campaña de desprestigio contra la unidad central operativa, ni influenciada por la señora Díez, ni por ninguna otra persona”.
Última actualización: 17 de junio de 2026.
La intervención en el Senado y las cifras de gestión
González sostuvo que, desde su nombramiento el 18 de septiembre de 2026, la institución mantuvo un respeto escrupuloso por el trabajo de la UCO y de la Policía Judicial. Aseguró que no se reunió con mandos para interesarse por el desarrollo de investigaciones, insistiendo en la neutralidad operativa. “Soy su orgullosa directora”, dijo, subrayando un comportamiento que describió como impecable y orientado a garantizar la autonomía de las unidades.
La directora enumeró mejoras en personal y medios. Habló de un aumento del 39,5% en el catálogo de puestos de trabajo y de un incremento del 73,7% en efectivos, con una cobertura del 100,67% en 2026. Añadió la convocatoria de 150 plazas más para suboficiales, cabos y guardias el 9 de junio, y una inversión anual media cercana a 2 millones de euros en la UCOcon un aumento del 133,7%. “La UCO ha vivido una evolución muy significativa en cuanto a su capacidad de inversión”, afirmó.
Reuniones y comunicaciones con Leire Díez
La controversia giró en torno a los contactos con Leire Díezseñalada por intentar obstaculizar investigaciones sensibles. González explicó tres encuentros fuera de su despacho: uno en septiembre de 2026, dos semanas después de su nombramiento, en una cafetería cercana a la sede de Guzmán el Bueno; otro en abril de 2026, confirmado por ambas; y un tercero que la UCO ubica en diciembre de 2026, que dijo no recordar. Durante el encuentro de abril, Díez propuso la restitución del comandante Rubén Villalbaoferta que González rechazó y comunicó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La directora también señaló que los contactos incluyeron mensajes de WhatsApp hasta mayo de 2026. El 11 de mayo activó el borrado automático de chats, coincidiendo con la información recibida del DAOel teniente general Manuel Llamas, sobre la investigación que afectaba a Díez. Según la ampliación de datos de la UCO, los intercambios escritos continuaron hasta ese mes. González negó haber tentado influir en pesquisas, ni instado a maniobras en la unidad.
Negaciones, contradicciones y presión política
En su explicación pública, González sostuvo que su relación previa con Díez, cuando era delegada del Gobierno en Madrid y ella dirigía Relaciones Institucionales en Correos, se limitó a algunos mensajes y que su primer contacto personal ocurrió ya como directora en una cafetería. Afirmó que nunca se reunió con Díez para frenar investigaciones y enfatizó: “Jamás volví a verla”, centrando ese intercambio en cuestiones personales como la salud de un familiar de Díez. Esta afirmación convivió con el detalle de los tres encuentros, generando contradicciones subrayadas por la oposición.
La oposición, con Partido Popular y Vox a la cabeza, exigió su dimisión por lo que consideraron una mancha en la dignidad de la institución. La portavoz de Vox, Paloma Gómezfue tajante: “No prolongue más esta agonía institucional, asuma su responsabilidad y dimita hoy mismo”. Desde ERC, el senador Joan Queralt expuso el dilema: respaldar informes de la UCO que la dejan en posición delicada o cuestionarlos con el riesgo de erosionar la credibilidad de la unidad.
González replicó que respeta los informes de la UCOaunque pidió prudencia, al considerar que son indicios a valorar por la autoridad judicial. Insistió en que nunca adoptó medidas contra la unidad como instrumento de presión. Subrayó que, desde su llegada, reforzó la UCO con más agentes y más medios, elevando su capacidad de actuación. La directora lamentó que se le hubiera colocado el sello de culpable sin atender a los matices de los documentos y a la secuencia de comunicaciones.
La continuidad de González quedó ligada a la evolución de la controversia y al análisis judicial de los indicios. Mientras se esperan definiciones, la Guardia Civil se vio en el centro de un debate político sobre integridad institucional, independencia de la investigación y límites del contacto entre cargos públicos y actores externos. La dirección operativa, encarnada en el DAO y la Jefatura de Policía Judicial, permaneció como referencia en la gestión de los procedimientos en curso.
