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Desembarco del MV Hondius y la gestión del brote de hantavirus en Canarias

Canarias reclama información y controla la evacuación del MV Hondius tras un brote de hantavirus mientras el Gobierno central defiende su coordinación

Desembarco del MV Hondius y la gestión del brote de hantavirus en Canarias

La llegada del crucero MV Hondius al archipiélago ha reactivado una crisis que mezcla salud pública y política. Tras comunicarse que en el barco han fallecido tres personas y que la Organización Mundial de la Salud elevó a cinco los casos confirmados de hantavirus, las autoridades autonómicas y estatales han entrado en choque por la información disponible y por el modo en que se articulará el desembarco y la repatriación de pasajeros.

El Ejecutivo canario ha anunciado que el buque no atracará en puertos con acceso directo a la ciudadanía y que la evacuación se hará en lancha para evitar contactos.

En paralelo, se suceden las gestiones sanitarias y logísticas fuera del barco: dos pacientes que podrían haber contraído el virus fueron trasladados en un avión medicalizado que, tras problemas con su unidad de aislamiento y la negativa de Marruecos a permitir entrada, llegó finalmente a Ámsterdam.

Otro aparato procedente de Noruega aterrizó en Gran Canaria con equipo de evacuación. Las diferencias entre comunidades y Gobierno central se centran tanto en la evaluación clínica de los afectados como en la disponibilidad de recursos técnicos y en la transparencia de los datos que necesitan los equipos sanitarios locales.

Lo ocurrido a bordo y el balance sanitario

Según las comunicaciones oficiales, en el crucero han muerto tres personas y la OMS confirmó cinco casos positivos de hantavirus. Aunque la organización aseguró que ninguno de los 144 pasajeros muestra síntomas en este momento, las autoridades de Canarias han expresado su preocupación: no tienen garantía de que la totalidad del pasaje y la tripulación lleguen asintomáticos. El término hantavirus se usa para describir un grupo de virus que suelen transmitirse por roedores y que pueden provocar cuadros respiratorios graves en humanos; por eso, la evaluación clínica a bordo y la historia clínica de los pasajeros son información clave para los servicios sanitarios que recibirán a los evacuados.

Traslados médicos y problemas logísticos

Las operaciones aéreas de traslado han tenido complicaciones: hubo una rotura en la burbuja de aislamiento de un avión medicalizado durante una escala en Gran Canaria y, ante la negativa de Marruecos a permitir el paso, los pacientes y el equipo terminaron volando a Países Bajos. Un segundo vuelo con capacidad de aislamiento aterrizó en Gran Canaria procedente de Noruega para ayudar en la evacuación. El Gobierno de Canarias ofreció baterías y un equipo tipo burbuja para permitir que la aeronave emprendiera el viaje sin riesgo; sin embargo, el Ministerio de Sanidad no autorizó el despegue con las baterías regionales al considerar que no garantizaban la autonomía del trayecto previsto, por lo que la aeronave quedó temporalmente inmovilizada y la tripulación alojada en ella hasta su reparación.

Impacto operativo

Estos percances han tensionado la logística: el acceso a recursos especializados, la necesidad de mantener cadenas de aislamiento y la coordinación entre países y comunidades se han convertido en prioridades. La secuencia de eventos —fallos técnicos, autorizaciones denegadas y refusas de entrada— complicó la repatriación y generó reproches sobre quién debía tomar decisiones rápidas en situaciones de alto riesgo y visibilidad pública.

Choque institucional y el pulso por la información

La gestión política ha sido tan relevante como la sanitaria. El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, aseguró haber recibido un trato deficiente y denunció falta de contacto y de información por parte del Ejecutivo central. En respuesta, la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro Ángel Víctor Torres han defendido que sí existió comunicación y que las reuniones técnicas y políticas han contado con participación del gobierno regional. Para intentar desbloquear la coordinación, se celebró una reunión de seguimiento el 7 de mayo de 2026 a las 11:00 entre representantes de ambas administraciones para fijar criterios comunes sobre atención, evacuación y comunicación pública.

Demandas de Canarias

Desde el Servicio Canario de Salud reclamaron detalles sobre la evolución clínica de los casos, las patologías previas de los afectados y el número exacto de personas potencialmente expuestas. Sin esa información, explicaron, es difícil preparar a los profesionales sanitarios para el desembarco y la posterior repatriación. En respuesta, el Gobierno central ha insistido en que el trabajo se basará en la evidencia científica y en los mecanismos de protección civil, incorporando a la comunidad canaria a las mesas de seguimiento que se activen.

Las próximas acciones previstas incluyen la evaluación individualizada de pasajeros a bordo, la organización de la evacuación en lanchas para evitar contacto directo con la población local y la coordinada repatriación a sus países de origen, que, según fuentes oficiales, debería comenzar una vez completadas las valoraciones médicas. Mientras tanto, la disputa sobre la gestión y la información subraya la tensión entre la urgencia sanitaria y la necesidad de procedimientos claros en eventos que cruzan fronteras y competencias administrativas.


Contacto:
Stefano Galli

Agente inmobiliario senior y periodista. 15 anos en el mercado residencial italiano.