Tras días de incertidumbre, la OMS y el ministerio de Sanidad acuerdan el traslado del MV Hondius a Canarias para atender a pasajeros y coordinar evacuaciones con garantías sanitarias

El arribo del crucero MV Hondius a las Islas Canarias ha sido autorizado tras una semana de incertidumbre y consultas entre la OMS, el ministerio de Sanidad español y otras agencias europeas. A bordo viajan 147 personas —88 pasajeros y 59 tripulantes— de 23 nacionalidades, y las autoridades han confirmado que hay al menos siete casos sospechosos o confirmados relacionados con un brote de hantavirus, con tres defunciones.
La decisión se tomó con base en inspecciones epidemiológicas y en el respeto al derecho internacional y al principio humanitario de socorro.
La situación combina factores sanitarios y logísticos: el buque zarpó de Ushuaia el 1 de abril y, tras la confirmación de casos graves y pruebas de laboratorio, se coordinó la evacuación de los pacientes más críticos hacia Países Bajos y Alemania en aeronaves medicalizadas.
El proceso incorpora al ECDC para evaluar riesgos y a equipos de la OMS que han trabajado a bordo para determinar quién requiere atención urgente y cómo realizar los traslados sin exponer a la población local.
Qué ocurrió a bordo y cifras clave
Los datos oficiales precisan que, entre los tripulantes y pasajeros, hay actualmente siete personas con síntomas compatibles y dos confirmadas por laboratorio como portadoras del virus. Tres pasajeros fallecieron tras enfermar en distintos momentos del viaje; los episodios clínicos relacionados ocurrieron en fechas concretas: un fallecimiento con inicio de síntomas el 6 de abril y muerte confirmada el 11 de abril; otro deterioro clínico que llevó al óbito tras un vuelo a Johannesburgo entre el 24 y el 26 de abril; y la confirmación laboratorial llegó el 4 de mayo. Además, uno de los médicos del barco se encuentra en situación grave y los Países Bajos solicitaron su traslado.
Cronología y rastreo de contactos
El seguimiento de contactos se activó después de que se confirmaran los casos: los equipos buscaron a viajeros que compartieron vuelos y traslados con personas afectadas, y se inició el rastreo epidemiológico internacional. El esquema implica identificar contactos de alto y bajo riesgo, clasificar sintomatología y decidir el destino de la evacuación. Mientras tanto, la naviera Oceanwide Expeditions ha comunicado que, de momento, no se han detectado nuevos pasajeros con síntomas evidentes, aunque la vigilancia se mantiene intensiva.
Decisión internacional y operaciones de evacuación
Tras días de deliberación, la OMS y el ministerio español acordaron que el atraque del MV Hondius en Canarias es la opción más segura y humanitaria para proceder con los exámenes médicos y la repatriación bajo un protocolo común. Antes de la llegada, se prevé que se evacúe a quienes necesiten hospitalización inmediata hacia Países Bajos y Alemania mediante vuelos medicalizados que ya han partido o están en ruta hasta Cabo Verde. La logística considera aviones sanitarios, ambulancias especiales y espacios de aislamiento para minimizar cualquier riesgo de transmisión.
Protocolo y garantías de seguridad
El plan de actuación incluye un protocolo elaborado por la OMS y el ECDC que establece las medidas de prevención y control de infecciones a bordo y durante los traslados. Se ha insistido en que los procedimientos eviten el contacto con la población local: los traslados y la atención se realizarán en espacios y transportes especiales. Además, el gobierno español señaló que la intervención en Canarias solo sería necesaria si apareciesen nuevos casos sintomáticos durante la navegación desde Cabo Verde hasta el archipiélago.
Riesgo sanitario y claves sobre el hantavirus
El hantavirus designa a un conjunto de virus que suelen transmitirse por exposición a secreciones de roedores. En términos técnicos, se habla de transmisión zoonótica cuando el contagio ocurre desde animales a humanos, normalmente por inhalación de partículas contaminadas. La transmisión de persona a persona es rara y, hasta ahora, se ha documentado principalmente en ciertas cepas específicas. Por ello, los expertos del ECDC consideran que el riesgo para la población general es muy bajo, dado que se han activado medidas de control y vigilancia intensas.
La coordinación internacional busca, por un lado, atender a los enfermos y repatriar a los pasajeros con seguridad; y por otro, ofrecer transparencia y tranquilidad a los ciudadanos. Pasajeros a bordo han pedido claridad y la posibilidad de volver a sus hogares: «queremos sentirnos seguros y llegar a casa», ha dicho alguno de ellos en redes. Mientras tanto, las autoridades sanitarias mantienen la investigación para esclarecer si la cadena de transmisión ocurrió antes del embarque o si hubo contagio a bordo, un dato determinante para la gestión posterior y la prevención de futuros incidentes.

