La Moncloa y la OMS califican de éxito el desembarco del MV Hondius; comienza un periodo de aislamiento y seguimiento para controlar el brote de hantavirus

El Gobierno español y la Organización Mundial de la Salud valoraron como un éxito la operación de desembarco y repatriación del crucero MV Hondius, en el que se detectó un brote de hantavirus. El presidente del Gobierno y el director general de la OMS elogiaron la coordinación y el trato humanitario dispensado a las personas afectadas, mientras las labores logísticas permitieron el traslado ordenado de pasajeros y tripulación hacia sus países de origen.
A pesar del desenlace operativo favorable, las autoridades han insistido en que la gestión sanitaria continúa y que es necesario mantener una estricta vigilancia epidemiológica.
En el buque viajaban personas de más de veintitrés nacionalidades y, según los datos oficiales, el brote ha causado ya tres fallecimientos y un total de once casos notificados, nueve de ellos confirmados mediante pruebas.
Las explicaciones científicas apuntan al ratón colilargo patagónico como vector del contagio, y los expertos recuerdan que el periodo de incubación del agente puede ser prolongado, lo que justifica precauciones adicionales para evitar nuevos contagios y controlar la posible aparición de más casos.
Despliegue operativo y repatriación
El operativo coordinado entre Sanidad, Interior, Defensa y las autoridades portuarias culminó con el atraque en el puerto de Granadilla y el desembarco controlado de pasajeros y tripulación. Las personas desembarcadas fueron trasladadas en vehículos burbuja hacia el aeropuerto de Tenerife, donde embarcaron en vuelos organizados para su retorno. La ministra responsable del dispositivo declaró la operación como «misión cumplida» y subrayó la necesidad de protocolos claros para maniobras de este tipo. En todo momento, la gestión combinó medidas logísticas y sanitarias: control de accesos, aislamiento temporal y traslado seguro, con la intención de minimizar riesgos tanto para la población local como para los repatriados.
Estado sanitario y seguimiento epidemiológico
Las autoridades sanitarias han establecido un periodo de cuarentena y seguimiento para las personas desembarcadas: se informa que la cuarentena se contabilizará desde el 6 de mayo y podrá extenderse hasta 42 días, con controles periódicos mediante pruebas PCR. Un pasajero español ingresado en un centro militar dio Positivo provisional en PCR a su llegada y permanece asintomático; los resultados definitivos están pendientes. Entre los repatriados a otros países también se han registrado casos: una ciudadana evacuada a Francia presentó síntomas durante el vuelo y fue hospitalizada en estado grave, mientras que EEUU reportó algún resultado inusual entre sus nacionales repatriados, sujeto a revaluación por organismos europeos.
Pruebas, diagnóstico y coordinación internacional
Los laboratorios y centros implicados han insistido en la necesidad de aplicar protocolos de diagnóstico y bioseguridad. El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades y los hospitales implicados han revisado resultados discrepantes y la trazabilidad de contactos en el barco. En los Países Bajos, por ejemplo, se detectaron fallos en procedimientos en un hospital que motivaron la cuarentena de personal sanitario tras el manejo de muestras, lo que subraya la importancia de la formación y el cumplimiento estricto de los protocolos de bioseguridad para evitar exposiciones innecesarias.
Tensión política y comunicación pública
La llegada del buque no estuvo exenta de controversia política: autoridades locales expresaron su preocupación por el riesgo que, a su juicio, podía suponer el amarre en la costa tinerfeña. El presidente autonómico tuvo reticencias, alegando temor de que posibles roedores escaparan y alcanzaran tierra; los informes técnicos, no obstante, descartaron evidencia de roedores en el casco y también cuestionaron la capacidad de la especie para nadar hasta la costa. El Ejecutivo central evitó en todo momento alimentar un choque institucional público y destacó el papel de la cooperación internacional, así como los elogios recibidos desde organismos internacionales por la respuesta desplegada.
Tensiones locales y recursos legales
Las discrepancias entre administraciones sobre la gestión del atraque llevaron a advertencias sobre posibles recursos administrativos; la discusión pública giró en torno a criterios de seguridad versus obligaciones humanitarias y de derecho internacional. Mientras tanto, el Gobierno agradeció el trabajo de los ministerios implicados y remarcó la capacidad operativa para responder en cuestión de horas a emergencias sanitarias que requieren atención coordinada y respeto de la normativa internacional.
Qué queda por delante
El panorama inmediato exige vigilancia: seguimiento clínico de los repatriados, confirmación definitiva de PCR, análisis de contactos y mantenimiento de medidas de control. Las autoridades sanitarias y la OMS han calificado la evacuación como un éxito logístico, pero mantienen la prudencia ante la posibilidad de que aparezcan más casos debido al comportamiento del virus y su periodo de incubación. La lección destacada es la combinación entre respuesta técnica, coordinación internacional y comunicación responsable para gestionar riesgos sanitarios transfronterizos.

