España coordina la evacuación del Hondius tras un brote de hantavirus; conoce las medidas, el balance de casos y la logística de repatriación

El despliegue para gestionar el brote de hantavirus a bordo del crucero Hondius se ha planteado como una operación sanitaria y logística sin precedentes en Tenerife. Bajo la coordinación de España, la OMS, el ECDC y el Centro Europeo de Protección Civil, se ha programado la repatriación de 151 personas hacia hasta 23 países, con protocolos estrictos para impedir cualquier contacto con la población local.
Las autoridades han fijado cordones de seguridad en tierra y mar —incluida la prohibición de acercarse a menos de una milla náutica— y han cerrado carreteras desde el puerto de Granadilla hasta el aeropuerto para minimizar riesgos.
En el buque permanecen equipos médicos, militares y de protección civil que supervisan los controles sanitarios previos al desembarque; cuatro profesionales médicos subieron antes de la salida desde Cabo Verde el 6 de mayo y lideran el seguimiento clínico.
La naviera Oceanwide Expeditions ha informado de un ambiente controlado a bordo, con pasajeros y tripulación obedeciendo las instrucciones. Al mismo tiempo, la operación será supervisada desde el puesto de mando en el puerto por los ministros Mónica García, Fernando Grande-Marlaska y Ángel Víctor Torres, junto al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Operativo y medidas de aislamiento
El plan establece que el Hondius permanecerá fondeado y que los traslados se realizarán en zodiacs para evitar atraques convencionales; los desembarcos se harán en grupos reducidos, todos con equipos de protección y mascarillas. Las autoridades han definido el procedimiento: revisión médica a bordo, traslado en embarcaciones auxiliares y traslado por carretera hacia el aeropuerto en tres autobuses que cubrirán los 11 kilómetros hasta el recinto aeroportuario. Solo quienes tengan vuelos listos serán desembarcados; en caso contrario, nadie abandonará el buque. Además, se ha autorizado una zona de exclusión marítima y cortes puntuales de carreteras en torno al puerto de Granadilla como parte de las medidas de contención.
Estado sanitario y evolución de los casos
La OMS y las autoridades sanitarias han confirmado seis casos confirmados y dos bajo investigación, con tres fallecimientos asociados a la variante Andes del hantavirus, que en este brote arroja una tasa de letalidad aproximada del 38%. Entre los sospechosos figura una mujer de Alicante ingresada en el hospital universitario de San Juan que sigue con tos; compartió un vuelo con la persona fallecida en Johannesburgo, sentada dos filas por detrás. Su primera PCR ha sido negativa y se repetirá en las próximas 24 horas. Todas las personas a bordo permanecen, por ahora, asintomáticas y sometidas a vigilancia epidemiológica.
Controles médicos a bordo
Los controles incluyen toma de muestras para PCR, evaluación clínica diaria y aislamiento preventivo de cualquier sintomático; el personal sanitario embarcado realiza un triage continuado y mantiene registros de contactos. Se aplican protocolos de cuarentena y de prevención de contagios similares a los usados en otros brotes: uso de EPIs, limitación de movimientos y monitorización de signos respiratorios. Si se detecta algún positivo o sintomatología compatible, la persona no abandonará el buque hasta disponer de transporte aéreo adecuado o traslado hospitalario definido por las autoridades sanitarias competentes.
Repatriación internacional y apoyo logístico
La Unión Europea ya ha coordinado vuelos hacia Francia, Alemania, Bélgica, Irlanda y Países Bajos; además, el Mecanismo Europeo de Protección Civil ha facilitado dos aeronaves para los países sin medios disponibles. Para ciudadanos de Reino Unido, Estados Unidos y Canadá se han previsto también vuelos de repatriación. El plan contempla que 30 personas permanezcan en el buque para proseguir hasta Países Bajos, mientras que el resto será distribuido según su nacionalidad y la disponibilidad de plazas aéreas. La Secretaría General de Protección Civil ha activado un plan de contingencia con el Gobierno neerlandés, el armador y la aseguradora del navío.
Aspectos legales y apoyo psicosocial
Un juzgado de instrucción de Madrid ha ratificado la imposición de una cuarentena para los españoles en el Hospital Gómez Ulla durante siete días naturales, medida que podrá extenderse si Sanidad lo solicita. En el puerto se ha dispuesto atención psicológica y un servicio telefónico 24 horas diseñado por el Alto Comisionado de Salud Mental para atender el estrés y la incertidumbre de los repatriados. Los equipajes quedarán en el buque y las personas solo podrán llevar una bolsa pequeña con lo imprescindible, mientras que los traslados interiores se realizarán bajo estrictas medidas de seguridad para evitar cualquier riesgo de propagación.

