Paciente con resultado provisional positivo y 13 PCR negativas; los repatriados del MV Hondius siguen un protocolo de cuarentena en el Gómez Ulla con refuerzo de personal

El Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid acoge a catorce viajeros españoles repatriados del MV Hondius tras un brote vinculado al hantavirus Andes. Según la información oficial, uno de ellos ha obtenido un resultado provisional positivo y presenta desde la noche anterior febrícula y una ligera desaturación, aunque su estado clínico se mantiene estable y sin empeoramiento aparente.
El resto de los pasajeros ha dado PCR negativa en las pruebas iniciales, y se han activado protocolos de vigilancia y aislamiento para todo el grupo.
La actuación se enmarca en el protocolo aprobado por la Comisión de Salud Pública el 8.5.2026, que fija criterios para las personas que permanecieron en el buque entre el 1 de abril y el 10 de mayo de 2026.
Las autoridades han priorizado la contención y la protección tanto de la población como del personal sanitario, habilitando una planta de aislamiento en el Gómez Ulla donde los repatriados permanecerán en habitaciones individuales y sin visitas durante el periodo estipulado.
Despliegue sanitario y situación clínica
Para atender a los catorce repatriados, el hospital ha reforzado su plantilla con aproximadamente 90 profesionales, que incluyen personal de enfermería, médicos y apoyo logístico. El paciente con resultado provisional positivo está siendo monitorizado de forma estrecha: la presencia de febrícula y la desaturación leve han motivado controles continuos, aunque las fuentes oficiales destacan que no existe un empeoramiento clínico evidente en este momento. Los trece viajeros restantes mantienen resultados negativos en la PCR inicial, y reciben vigilancia activa mientras cumplen la cuarentena.
Origen y acompañamiento
Entre los repatriados hay personas procedentes de distintas comunidades: cinco de Cataluña, tres de Madrid, tres del Principado de Asturias, y una persona de cada una de las comunidades de Castilla y León, Galicia y la Comunidad Valenciana. Su traslado desde el punto de llegada en Tenerife hasta el centro militar fue escoltado por las fuerzas de seguridad, y el recorrido se realizó en circuitos cerrados que posteriormente fueron desinfectados. A su llegada recibieron una prueba PCR y se organizaron para ingresar directamente en la planta de aislamiento por un ascensor blindado, minimizando cualquier contacto con el resto del hospital.
Protocolo de control y definiciones clave
El documento aprobado por la Comisión de Salud Pública define, entre otros conceptos, lo que se entiende por contacto, caso probable y caso confirmado de enfermedad por ANDV. Se considera contacto a quien permaneció a bordo del buque entre el 1 de abril y el 10 de mayo de 2026 o que tuvo interacción con un caso confirmado. Un caso probable incluye a cualquier contacto que desarrolle síntomas como fiebre, disnea, mialgias o vómitos; ante esa situación el protocolo ordena traslado inmediato a una habitación de aislamiento con presión negativa.
Del diagnóstico al tratamiento
Las personas en cuarentena recibirán una PCR al ingreso y otra a los siete días, además de la monitorización de la temperatura dos veces al día como parte de la vigilancia activa. Si el Centro Nacional de Microbiología confirma una prueba positiva, el caso se reclasificaría como confirmado y el paciente sería trasladado a una Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) hasta su recuperación clínica. En ausencia de diagnóstico alternativo, las pruebas se repetirán cada 48 horas para garantizar la precisión de los resultados.
Medidas de bioseguridad y apoyo psicosocial
El protocolo incorpora medidas específicas de bioseguridad para el personal sanitario, de laboratorio y de limpieza, incluyendo el uso obligatorio de equipos de protección individual (EPI), protocolos de manipulación y transporte de muestras biológicas y procedimientos de limpieza y desinfección acordes al nivel de riesgo. Paralelamente, se garantizan canales de comunicación telemática con familiares para preservar el bienestar emocional de las personas en aislamiento y se prevén mecanismos de acompañamiento psicológico si fuera necesario.
Transparencia y seguimiento
Las autoridades sanitarias han subrayado que las acciones se guían por el principio de precaución y que el protocolo podrá actualizarse según la evolución del brote y la evidencia científica disponible. Por ahora, las medidas aplicadas buscan contener el riesgo sin generar alarma, combinando la atención clínica individualizada con una logística de cuarentena pensada para limitar cualquier transmisión potencial vinculada al hantavirus Andes.

