La reciente borrasca causó estragos en Sevilla, dejando un rastro de incidentes y complicaciones en la movilidad urbana.

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La mañana del 2 de febrero de 2026 estuvo marcada por una fuerte borrasca que afectó significativamente a Sevilla. Durante unas horas, la ciudad se vio sumida en un caos debido a las intensas rachas de viento, lo que resultó en más de 200 incidentes en diversas calles.
El consistorio local reportó la caída de árboles y ramas, lo que llevó a un notorio colapso del tráfico en los accesos principales a la ciudad.
Impacto de la borrasca en Sevilla
Según lo informado por el concejal Juan Bueno, el número de incidencias se contabilizó entre las 7:00 y las 11:00 de la mañana.
Las caídas de árboles y escombros en al menos 26 calles contribuyeron a una mañana complicada para los ciudadanos. La situación de tráfico se volvió especialmente crítica en las entradas desde el área metropolitana, donde los conductores enfrentaron importantes retrasos.
Evaluación de daños y recuperación
Ya pasadas las 12:00 horas, los esfuerzos de los servicios de emergencia comenzaron a dar frutos, permitiendo que la situación se normalizara gradualmente. Sin embargo, a pesar de la mejora en el contexto general, la fase de preemergencia del plan de emergencias de la ciudad permaneció activa, lo que implicó que los parques públicos no se reabrieran de inmediato.
Consecuencias de la borrasca Kristin
En días previos, la borrasca Kristin había dejado su huella en Sevilla, generando un total de 425 incidencias solo en la jornada del miércoles, según el servicio de emergencias 112. Entre los eventos más destacados se encontró la caída de un árbol en el Hospital Virgen del Rocío, donde una persona resultó herida de forma leve. También se registró un rescate por parte de la Guardia Civil a un hombre que fue arrastrado por la corriente en el Vado del Quema.
Próximos pasos y vigilancia
A medida que la ciudad se recupera, la situación hídrica sigue siendo crítica, con cuatro ríos y arroyos en nivel naranja, lo que indica un caudal elevado y potenciales riesgos. Los ríos afectados incluyen el Aznalcázar, Arahal, Lora y Villanueva del Río. Mientras tanto, la carretera SE-4104 en Alcolea del Río permanece cerrada, lo que sigue complicando la movilidad en la región.
La comunidad local ha mostrado una notable resiliencia ante estos desafíos climáticos, y a medida que las autoridades continúan evaluando los daños, se espera que se implementen medidas para mitigar futuros incidentes. La colaboración ciudadana será fundamental en estos esfuerzos, ya que los residentes deben permanecer alerta y seguir las recomendaciones de los servicios de emergencia para garantizar la seguridad de todos.
En el futuro, se espera que los parques y espacios recreativos se reabran de manera segura, permitiendo que los ciudadanos retomen sus actividades al aire libre. La recuperación de Sevilla tras esta borrasca será un testimonio de la fortaleza y unidad de su comunidad, que se enfrenta a la adversidad con determinación y esperanza.




