Mariano Rajoy compareció el 23 de abril de 2026 ante la Audiencia Nacional y negó conocimiento de la caja b, al tiempo que respaldó la actuación de la cúpula del Ministerio del Interior implicada en la operación Kitchen

La vista oral del llamado caso Kitchen volvió a poner en el centro de la escena a Mariano Rajoy el 23 de abril de 2026. El expresidente entró al tribunal de la Audiencia Nacional con preguntas breves y, en poco más de media hora, articuló una defensa clara: negó cualquier vinculación con la contabilidad extracontable del partido y aseguró que la actuación de la cúpula del Ministerio del Interior se ajustó a la legalidad.
Ese mismo procedimiento investigativo, cuya finalidad según la Fiscalía habría sido apoderarse de documentación sensible del extesorero Luis Bárcenas para evitar su traslado a la causa Gürtel, sigue en el centro del debate judicial.
La declaración de Rajoy y su respaldo a Interior
Ante la magistrada presidenta y el tribunal, Rajoy sostuvo que no tuvo conocimiento de la existencia de una caja b del Partido Popular ni de medidas destinadas a destruir pruebas. Entre sus afirmaciones, enfatizó que no dio instrucciones al entonces ministro Jorge Fernández Díaz ni trató el asunto con Francisco Martínez, mano derecha del ministro y también acusado. El expresidente se mostró rotundo: «Estoy convencido de que esa operación policial se adecuó a la legalidad», defendió, otorgando de ese modo un aval público a los investigados que afrontan cargos relacionados con seguimientos, captación de confidentes y uso de fondos reservados.
El pulso entre las versiones: Bárcenas frente a Rajoy
Las sesiones previas, y en particular la declaración de Luis Bárcenas del 20 de abril de 2026, complican la ecuación. Bárcenas afirmó que sus notas identifican con las iniciales «M.R.» a Mariano Rajoy y relató la existencia de tres grabaciones —una propia, otra con Rajoy y otra con Javier Arenas— que, según él, documentaban prácticas de la llamada contabilidad extracontable. En su testimonio describió cómo, después de presentar documentos en el despacho de Rajoy, este introdujo una de las hojas en una trituradora; también explicó que copias de esos audios estaban en un pendrive y en la nube, y que desaparecieron tras su estancia en prisión.
Audios, pendrives y la nube
Bárcenas detalló el encargo a un interno experto en informática para acceder a archivos en la nube y la instrucción explícita de «destruir todos los audios de M.R. cuando yo te dé la orden». Esa afirmación conecta con el eje de la acusación: la supuesta obtención y posterior eliminación de pruebas que habrían comprometido a altos cargos. Rajoy, por su parte, negó recordar intercambio de mensajes salvo uno de apoyo dirigido a Bárcenas («Luis, sé fuerte») y rechazó haber sido apodado o reconocido en audios aportados por la investigación.
Elementos de la instrucción y las piezas del sumario
En el sumario aparecen informes de Asuntos Internos basados en audios intervenidos al comisario José Manuel Villarejo, que aludían a una persona llamada «El Asturiano» con presunto conocimiento de la trama. El inspector jefe Gonzalo Fraga, responsable de la investigación, señaló que ese sobrenombre habría sido empleado por implicados para referirse a Rajoy. La Fiscalía y las acusaciones sostienen que la operación Kitchen perseguía impedir que documentación comprometedora llegara a los investigadores de Gürtel; las defensas, en cambio, insisten en que se trató de una actuación policial orientada a recuperar fondos de Bárcenas y sus colaboradores.
Testigos, privilegios y ambiente en el tribunal
La comparecencia de Rajoy fue la tercera ante la Audiencia Nacional tras sus intervenciones en 2017 y 2026 en causas relacionadas con Gürtel y los papeles de Bárcenas. El 23 de abril de 2026 volvió a concentrar la atención mediática: su entrada por el garaje del edificio de San Fernando de Henares—un dispositivo poco habitual para testigos—evitó el tradicional paseíllo ante cámaras. Mientras tanto, los acusados que ocupan el banquillo, entre ellos Fernández Díaz y Martínez, siguieron la declaración desde la zona reservada junto a sus defensores.
El juicio mantiene abiertas preguntas clave: si hubo órdenes para eliminar pruebas, quiénes conocían las grabaciones y hasta qué punto la cúpula del partido participó en maniobras de protección frente a la investigación de Gürtel. Las versiones de Rajoy y Bárcenas continúan en tensión y será el tribunal quien, tras valorar audios, informes y testimonios, determine la veracidad de cada relato.
