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Testimonio de Rajoy en la Kitchen: audios, pendrive y el papel del exchófer

Rajoy testifica tras el relato de Bárcenas sobre grabaciones de la caja B, la presunta implicación del chófer Sergio Ríos y la operación Kitchen

Testimonio de Rajoy en la Kitchen: audios, pendrive y el papel del exchófer

La causa conocida como operación Kitchen ha llevado nuevamente a la Audiencia Nacional a examinar vínculos entre documentos, dispositivos y decisiones políticas. En este escenario, Mariano Rajoy comparece como testigo para responder a las afirmaciones que hizo ante el tribunal el ex tesorero Luis Bárcenas.

Bárcenas dedicó horas a describir la existencia de tres grabaciones que, según su versión, acreditaban una contabilidad extracontable del partido y que además habrían sido conocidas por las instancias superiores de la formación.

El hilo conductor del relato de Bárcenas incluye un audio breve grabado en el despacho de Rajoy y documentos guardados en un pendrive y en la nube.

El ex tesorero asegura que ordenó borrar esas copias durante su internamiento en prisión preventiva y pagó a otro recluso por su eliminación digital. Esa afirmación sitúa a Rajoy en el centro de preguntas sobre la existencia y destino de materiales que podrían relacionarse con la denominada caja B del partido, y hace que la declaración del expresidente adquiera una gran relevancia procesal y mediática.

El contexto judicial y las piezas del caso

La investigación sobre la operación Kitchen gira en torno a la supuesta puesta en marcha de un dispositivo para recuperar o neutralizar documentación comprometedora relacionada con el caso Gürtel. La acusación sostiene que la maniobra partió desde ámbitos del Ministerio del Interior y que buscó evitar que pruebas llegaran a la jurisdicción penal. En el banquillo figuran altos cargos como el exministro Jorge Fernández Díaz y el exsecretario de Estado Francisco Martínez, además de mandos policiales implicados en la captación de colaboradores y en la gestión de fondos reservados.

Referencias y motes en la investigación

Durante la instrucción, agentes que participaron en las pesquisas identificaron con apelativos internos al entonces presidente: se hablaba de él como «El Asturiano» o «El Barbas». Ese tipo de anotaciones han tenido peso en la narración policial y han sido ratificadas en sede judicial por responsables de la investigación. Esos extremos, junto a la localización de dispositivos y registros, alimentan la hipótesis de que la operación no fue una simple actuación aislada, sino un entramado con acceso a fuentes y recursos oficiales.

El papel de Sergio Ríos y la confianza traicionada

En el centro del relato de Bárcenas aparece Sergio Ríos, el exchófer que se convirtió en acusado y al que la acusación señala como el nodo que permitió el acceso continuado a documentación y dispositivos del entorno de los Bárcenas. Según las declaraciones, Ríos dejó de ser un empleado para convertirse en un confidente con llaves del estudio, acceso al domicilio y responsabilidad en el traslado de papeles hasta la entrega a abogados. Esa cercanía es clave para explicar cómo se pudieron sustraer móviles, pendrives y otro material sensible sin levantar sospechas iniciales.

Pagos, dispositivos y encuentros policiales

El sumario recoge que la captación de Ríos contó con mediación policial y pagos realizados desde fondos reservados. Bárcenas señaló encuentros entre el chófer y mandos implicados, así como la entrega de dispositivos clonados para extraer información. Además, afirmó haber abonado entre 4.000 y 4.500 euros a un recluso con conocimientos informáticos para que intentara eliminar copias en la nube. La instrucción intenta ahora dilucidar si esos movimientos se realizaron con conocimiento de dirigentes del partido o como operaciones paralelas de actores policiales.

Implicaciones políticas y próximas fases

La comparecencia de Rajoy, más allá de lo testimonial, sirve para contrastar versiones y ubicar responsabilidades. La fiscalía mantiene que la trama buscaba pruebas incriminatorias contra dirigentes del partido y que su objetivo final era proteger a la formación ante la investigación del caso Gürtel. A partir de ahora, el tribunal valorará la concordancia entre el testimonio de Bárcenas, las pruebas materiales como el pendrive y las explicaciones que aporte el expresidente, mientras que la instrucción continúa con la aportación de peritajes digitales y la posible ratificación de otros testigos.

Qué queda por resolver

Quedan por esclarecer el origen y paradero exacto de las grabaciones, la efectividad real de las supuestas eliminaciones en la nube, y el grado de implicación de los distintos implicados en la cadena de mando. La causa promete nuevos interrogatorios y pruebas técnicas que definirán si la operación fue una maniobra de protección partidaria, una acción policial descontrolada o una mezcla de ambas. Mientras tanto, el juicio sigue su curso en la sala donde se examinan cada una de estas piezas clave.


Contacto:
Fabio Rinaldi

Periodista de motor, ex ingeniero de pista F3. Cubre F1, MotoGP y mercado auto.