El PNV anunció su abstención el 28/04/2026; la falta de apoyos amenaza la prórroga automática de contratos y el tope del 2% en las actualizaciones de renta

El 28/04/2026 la portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, comunicó que su grupo se abstendrá en la votación del pleno sobre el decreto ley que propone prorrogar contratos de alquiler. En su comparecencia, Vaquero explicó que la decisión responde tanto a motivos de forma como de fondo, y subrayó que, aunque la iniciativa pueda ser bienintencionada, lo que resulta imprescindible para abordar la crisis de la vivienda son soluciones sostenidas en el tiempo y acuerdos de horizonte medio y largo.
La convalidación del texto estaba ya comprometida antes del anuncio del PNV, porque Junts ratificó su rechazo a las medidas. Ese rechazo, unido a la abstención anunciada, deja al Ejecutivo sin los apoyos necesarios para que el pleno avale la norma que hubiera permitido prorrogar dos años los contratos que venzan entre el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027, y que además fija un límite del 2% a las actualizaciones anuales de la renta.
La combinación de votos hace prever la derogación del decreto en la sesión.
Motivos y críticas desde el PNV
El presidente del PNV, Aitor Estaban, añadió matices a la decisión de su formación al criticar la acumulación de medidas temporales: «llevamos seis ó siete años con medidas excepcionales», afirmó en una entrevista, y advirtió que ese camino no ofrece la seguridad necesaria ni para los propietarios ni para quienes buscan vivienda en alquiler. Para el PNV, las políticas habitacionales requieren estabilidad y pactos amplios que den certidumbre jurídica y económica a ambos colectivos. Esa demanda por acuerdos permanentes fue la razón central esgrimida por Vaquero para optar por la abstención en lugar de un sí o no rotundo.
Reacciones y posibilidad de negociación
En paralelo, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy (de Sumar), mostró cierta apertura al diálogo y aseguró que considera «posible» y «viable» alcanzar un acuerdo con Junts. Desde su perspectiva, la llave pasa por la interlocución entre PSOE y Junts, y por la disposición del Gobierno a asumir parte de las condiciones planteadas por el partido posconvergente. Entre las materias citadas figura el conocido como IVA franquiciado para autónomos, además de matizaciones sobre la extensión temporal de los contratos y alguna medida fiscal de compensación que podría permitir salvar el texto.
Qué es el IVA franquiciado y por qué aparece en la negociación
El término IVA franquiciado se utiliza en el debate como una fórmula para aliviar la carga fiscal de los autónomos vinculada a la transposición de una directiva europea; el Gobierno, según Bustinduy, ya había alcanzado preacuerdos sobre este asunto con Junts en contactos previos. Para Sumar, la inclusión de esa medida y otras «matizaciones» podrían facilitar un entendimiento, aunque el grupo reconoce que algunas propuestas no encajan del todo en su modelo ideológico y tendrían que negociarse con cautela.
La postura de Junts y la respuesta parlamentaria
Fuentes del grupo de JxCat negaron que exista una negociación activa y recordaron que el Ejecutivo conoce su posición respecto a la vivienda y a los autónomos. Miriam Nogueras y representantes del partido han insistido en que ya presentaron sus propuestas en una resolución parlamentaria semanas atrás, por lo que a su juicio la pelota está en el tejado del Gobierno. Con el texto tal y como lo aprobó el Consejo de Ministros hace un mes, las mismas fuentes recalcan que no habrá un voto favorable de su grupo.
Implicaciones inmediatas y próximos pasos
Con la abstención del PNV y la oposición confirmada de Junts, el escenario más probable es que el pleno del Congreso derogue el decreto ley que buscaba la prórroga automática de contratos y el tope del 2%. Esa decisión tendría efectos directos sobre arrendadores y arrendatarios: sin la prórroga, numerosos contratos que vencen entre el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027 volverán a las condiciones negociadas entre las partes, y las expectativas sobre la contención de rentas se diluyen. A corto plazo, la atención se centrará en si el Gobierno consigue recomponer apoyos mediante concesiones fiscales o técnicas, o si opta por reformular la norma para buscar un respaldo más amplio.
Conclusión
La decisión del PNV marca un punto de inflexión en la tramitación del paquete sobre vivienda: pone de manifiesto la dificultad de aprobar soluciones inmediatas sin acuerdos más amplios y deja abierta la posibilidad de nuevas rondas de negociación entre PSOE, Sumar, PNV y los partidos catalanes. Mientras tanto, el debate público sobre contratos de alquiler, prórrogas y la regulación de actualizaciones de renta seguirá siendo central en la agenda política.
