El despliegue de apoyos para María Jesús Montero en Andalucía se atenúa por renuncias y decisiones tácticas dentro del PSOE

El equipo del PSOE que organiza la campaña de María Jesús Montero en Andalucía se enfrenta a un replanteamiento del calendario de actos después de perder la presencia de varios dirigentes relevantes. En las últimas semanas se confirmaron bajas que reducen el efecto mediático que se esperaba al aglutinar a referentes del partido; entre ellas destacan la ausencia de Salvador Illa y del ministro Óscar Puente.
Estas salidas obligan a revisar la agenda de mítines y a calibrar el impacto en el electorado, especialmente ante el reto de convertir votos generales en apoyo autonómico.
En la dirección regional del PSOE se buscaba obtener un efecto arrastre con la llegada de rostros conocidos del socialismo para movilizar a quienes suelen participar en comicios generales pero no en autonómicas.
La intención de exhibir un frente amplio de apoyo se ha topado con dificultades logísticas y políticas que han terminado por limitar la presencia de altos cargos en actos de campaña, lo que abre un debate sobre la mejor forma de comunicar y reparar la agenda prevista.
Ausencias concretas y motivos
El caso de Óscar Puente, actual ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, se entiende en clave regional: su reciente enfrentamiento público con el PP de Málaga sobre las obras del AVE a la capital costasoleña generó fricciones con la dirección andaluza. Puente criticó las previsiones alarmistas sobre el impacto en el turismo cuando se supo que los trabajos no estarían listos para Semana Santa; la intervención pública del ministro tropezó con la estrategia local de evitar confrontaciones que puedan perjudicar los resultados en esa provincia.
El contexto de las obras ferroviarias
La interrupción de la conexión por el derrumbe registrado cerca de Álora y las complicaciones asociadas han marcado el relato. El corte comenzó el 18 de enero tras la tragedia ferroviaria de Adamuz y, por la complejidad de las reparaciones, el restablecimiento del servicio de alta velocidad no se prevé hasta finales de este mes de abril. Ese calendario real generó debates sobre las cifras de impacto económico y sobre la conveniencia de personificar la respuesta técnica en rostros ministeriales durante la campaña.
El caso de Salvador Illa y la prudencia política
La ausencia de Salvador Illa obedece a circunstancias distintas: mantiene una relación cordial con Montero desde la gestión compartida durante la pandemia, pero no ha sido posible cuadrar las agendas pese a los intentos. Fuentes internas apuntan a la voluntad del PSC de colaborar «en lo que ella pida», pero siempre con el visto bueno de la candidata. La falta de fecha común y la prudencia a la hora de introducir a líderes externos explican su baja.
La herencia de Hacienda y la financiación autonómica
Un factor subyacente es la trayectoria de Montero como exministra de Hacienda y su vinculación con el nuevo modelo de financiación autonómica, percibido como un logro que benefició notablemente a Cataluña con 4.846 millones —una circunstancia usada por la oposición para tensionar el debate—. En campañas anteriores, como en Aragón, el PSOE trató de trasladar los beneficios económicos del nuevo sistema —en ese caso la cifra de 630 millones anuales—, pero el PP centró su discurso en presentarlo como una concesión política previa a Cataluña, con resultados que no favorecieron al partido en esas contiendas.
Reacción orgánica y refuerzos programados
Ante la merma de apoyos, la dirección andaluza del PSOE ha optado por priorizar mensajes locales, focalizando la campaña en la gestión de la sanidad frente al gobierno de la Junta. Algunas apariciones previstas se han reconfigurado: se canceló un mitin que iba a reunir a cinco ex presidentes socialistas de la Junta por el fallecimiento de la esposa de José Rodríguez de la Borbolla, y se sigue buscando una nueva fecha. Mientras tanto, sí se mantienen refuerzos de peso: José Luis Rodríguez Zapatero participará en el arranque de campaña en Granada tras su primera intervención en Jaén, y el presidente Pedro Sánchez tiene previstas visitas recientes a Gibraleón y Córdoba y presencia este fin de semana en Cártama.
Perspectiva estratégica
La lectura política es clara: el PSOE busca minimizar el coste de las ausencias enfatizando figuras que aporten capital simbólico sin reavivar polémicas que puedan penalizar en provincias sensibles. La mezcla de decisiones tácticas, conflictos puntuales por obras públicas y la gestión de la herencia política de Montero conforman un escenario en el que la campaña andaluza se rearma con otra combinación de voces y mensajes para encarar el reto electoral del 17-M.
