El sistema de afiliación crece y marca un hito en febrero con 97.000 nuevos cotizantes, pero el desempleo sube en 3.584 personas; educación, hostelería y construcción tiran del empleo mientras el comercio registra pérdidas

Febrero se ha comportado como el tradicional mes de recuperación en el mercado laboral español: después del tropiezo invernal de enero, se registró un alza notable de la afiliación. En concreto, hubo 97.000 nuevos cotizantes, una cifra algo inferior a los dos años previos, pero que constituye el tercer mayor aumento para un febrero desde 2007.
No obstante, el mismo periodo trae una lectura preocupante: el paro aumentó en 3.584 desempleados.
Estos movimientos muestran la ambivalencia del mes: por un lado, la fuerza de la contratación estacional y la incorporación a la actividad; por otro, la entrada de nuevas personas en búsqueda de empleo que incrementan el registro del paro.
El balance final sitúa la afiliación en 21,67 millones y el total de parados en 2,44 millones, el nivel más bajo en febrero desde 2008.
Sector por sector: quién creó empleo y quién perdió
El repunte de la afiliación no fue homogéneo entre actividades. La educación aportó la mayor parte de los nuevos puestos, con 30.142 cotizantes más, seguida por la hostelería (+23.000) y la construcción (+17.478). En contraste, el comercio fue el principal sector que restó ocupación, con una pérdida de 13.493 afiliados.
Interpretación de las cifras sectoriales
La concentración de nuevos empleos en educación y hostelería refleja la estacionalidad habitual: la primera por el calendario escolar y la segunda por la reactivación del turismo y la restauración tras enero. Mientras tanto, la caída en comercio sugiere una rotación de plantilla y ajustes en actividades ligadas al consumo.
Territorio y perfil de los nuevos ocupados
La expansión de la afiliación alcanzó a casi todas las comunidades autónomas. Catalunya lideró en términos absolutos con +23.564 cotizantes, seguida por Baleares con +13.529, que a su vez registró el mayor incremento porcentual (+2,75%). Entre los autónomos, la variación fue positiva: +7.868 nuevos afiliados por cuenta propia, aunque por debajo de los incrementos de febrero de y.
Datos desestacionalizados
Al aislar el efecto calendario mediante datos desestacionalizados, la afiliación muestra igualmente una dinámica alcista: un aumento neto de 45.220 afiliados que, según la estadística oficial, sitúa el total en 2,193 millones en esa serie corregida. Estos números confirman que el crecimiento no es únicamente fruto del calendario sino también de una tendencia subyacente, aunque con cierto enfriamiento respecto a ejercicios recientes.
Paro: subida, perfiles y contratos
Pese a la buena evolución de la afiliación, el paro aumentó en 3.584 personas. El grueso del incremento corresponde a quienes acceden por primera vez al mercado laboral —personas sin empleo anterior— y a aumentos en el sector servicios. En cambio, construcción, industria y agricultura redujeron el número de parados.
Desigualdad por sexo y distribución territorial del desempleo
Los datos muestran una brecha de género preocupante: el desempleo aumentó en 4.130 mujeres, mientras que entre los hombres se registró una leve disminución. En el conjunto, las mujeres representan más del 60% del total de parados. Territorialmente, el mayor aumento se produjo en Madrid (+3.694) y Catalunya (+2.039), frente a descensos destacados en Andalucía (-2.219) y reducciones en País Vasco, València, Canarias y Baleares.
En cuanto a la contratación, en febrero se formalizaron alrededor de 1,1 millones de contratos. De ellos, 494.000 fueron indefinidos (el 44,15% del total). Entre estos contratos indefinidos, el 46% fueron a tiempo completo, el 26% a tiempo parcial y el 27% se clasificaron como fijos discontinuos.
Lecturas finales y oportunidades
El panorama ofrece lecturas mixtas: la recuperación de afiliación prueba la capacidad del mercado para absorber mano de obra en los meses posteriores a enero, y el récord de afiliados en febrero es indicativo de una fortaleza estructural. No obstante, el aumento del paro, la peor situación relativa de las mujeres y las variaciones sectoriales recuerdan la fragilidad y la heterogeneidad del mercado laboral.
Además, en sectores concretos se observan oportunidades laborales recientes, especialmente en servicios especializados como el control de plagas y la higiene ambiental, donde numerosas ofertas cubren diferentes provincias y perfiles técnicos. Estas vacantes pueden ser una salida para quienes se incorporan al mercado o buscan reconversión profesional.
