Sigue cómo audios, volcado de dispositivos y alias revelan un supuesto operativo para sustraer pruebas de la caja B vinculado a la cúpula de Interior

El proceso judicial del caso Kitchen ha retomado su recorrido en la Audiencia Nacional con la esperada declaración de Luis Bárcenas. Tras una primera semana en la que han desfilado agentes, mandos y testigos, el tribunal intenta recomponer cómo funcionó un operativo parapolicial que, según la acusación, tuvo por objetivo espiar al extesorero y apropiarse de documentación sensible relacionada con la caja B del Partido Popular.
La comparecencia de Bárcenas —citada a las 10.00 horas en la sede de San Fernando de Henares— se produce en paralelo a la de su esposa, Rosalía Iglesias, que junto a él ejerce la acusación particular. La Fiscalía Anticorrupción sostiene que el dispositivo, presuntamente activado en 2013, operó al margen de los controles judiciales y recurrió a recursos de la policía para evitar que documentación comprometida llegara a la Justicia.
Reconstrucción de las pruebas y modus operandi
Durante las sesiones se han aportado detalles técnicos sobre el procedimiento: desde el volcado de dispositivos hasta el empleo de fondos reservados para pagos. Dos agentes relataron cómo extrajeron información de tres terminales de Bárcenas en una cafetería de Madrid y cómo esos datos se transmitieron mediante un pendrive que acabó en manos de superiores. En el sumario aparece el nombre de Enrique García Castaño, alias El Gordo, señalado como coordinador operativo y finalmente apartado del juicio por motivos de salud.
Confidente, pagos y extractos
Un elemento central reconstruido por la Policía fue la captación del chófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos, convertido en presunto confidente a cambio de 2.000 euros mensuales y la promesa de regularizar su situación en el cuerpo. La investigación atribuye a ese mecanismo la posibilidad de obtener dispositivos y documentos del extesorero sin orden judicial, así como la utilización de seguimientos sobre su entorno y de terceros vinculados al caso Gürtel.
Actores, audios y lenguaje en clave
Las grabaciones y las agendas intervenidas a José Manuel Villarejo han sido clave para dibujar el mapa del entramado. En esas conversaciones aparecen alias como El Asturiano o El Barbas, que los investigadores sitúan como referencias a Mariano Rajoy, y otras denominaciones internas como El Cocinero para identificar al chófer. El inspector de Asuntos Internos que instruyó la causa defendió ante la Sala que el objetivo declarado por los implicados era recuperar o neutralizar documentos que pudieran afectar al Partido Popular.
Acusados y roles
En el banquillo figuran once imputados entre los que destacan el exministro Jorge Fernández Díaz, el exsecretario de Estado Francisco Martínez, el comisario Villarejo y el exdirector adjunto operativo Eugenio Pino. También han sido mencionados mandos policiales y colaboradores, además del propio chófer. Los testimonios han detallado transferencias, entregas de dispositivos y contactos internos que apuntan a una estructura operativa desplegada desde ámbitos del Ministerio del Interior.
Choque de versiones y calendario de testigos
No todas las versiones coinciden: figuras como el exdirector general Ignacio Cosidó han negado conocer la operación, afirmando no haber encomendado misiones a Villarejo y haber mantenido relaciones distantes. Periodistas y otros testigos han puesto en duda esa versión, señalando comunicaciones previas que sitúan al comisario en posiciones de confianza con cargos del ministerio. Esa fractura de relatos adquiere relevancia judicial y política por la naturaleza de los implicados y por las referencias explícitas en audios.
El calendario procesal incluye comparecencias relevantes: además del extesorero y su mujer, el 20 de abril testificarán el exjefe de la UDEF, Manuel Morocho, y el abogado Javier Gómez de Liaño. El jueves 23 de abril está prevista la declaración de Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal y Juan Ignacio Zoido, mientras que la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y el hijo de Bárcenas, Guillermo Bárcenas, comparecerán el 27 de abril. La causa, que ya se ha celebrado en el edificio de la Audiencia Nacional junto a la calle Génova tras sesiones en San Fernando de Henares, sigue siendo uno de los procedimientos más delicados para quienes ocuparon la cúspide del Ministerio del Interior.
