Peramato ha propuesto cambios en la cúpula del Ministerio Fiscal que incluyen la salida de Almudena Lastra y el ascenso de responsables cercanos a Álvaro García Ortiz

El pasado 30/04/2026 quedó marcada una nueva etapa en la dirección del Ministerio Fiscal con una batería de propuestas de nombramiento que han vuelto a acaparar la atención pública. La fiscal general, Teresa Peramato, decidió no renovar a la hasta entonces fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra, y propuso a otra candidata para sustituirla, al tiempo que ascendió a la cúpula a fiscales vinculados al anterior equipo de dirección.
Estas decisiones se encuadran en una convocatoria con 22 plazas que pretende recomponer la estructura organizativa del órgano.
Las designaciones han sido presentadas como una reordenación profesional, pero han suscitado críticas por supuesta afinidad política y por favorecer a personas cercanas a Álvaro García Ortiz, exfiscal general ahora condenado.
Entre los movimientos más destacados figura el ascenso de Pilar Rodríguez al Tribunal Supremo y el nombramiento de la esposa de García Ortiz, Pilar Fernández Pérez, como teniente de la Comunidad Autónoma de Galicia. Estos cambios se suceden tras un primer paquete de nombramientos firmado por Peramato en febrero, que ya había generado debate.
Los nombramientos concretos y su alcance
La propuesta formal incluye elevar a la categoría de fiscal del Tribunal Supremo a Pilar Rodríguez, hasta ahora fiscal jefe provincial de Madrid, y designar a otra fiscal para encabezar la Fiscalía Superior de la Comunidad de Madrid. La vacante de Almudena Lastra fue cubierta, en la propuesta, por la fiscal de la Secretaría Técnica, María Isabel Martín. En total, la iniciativa abarca 22 destinos de alto nivel que afectan a secciones del alto tribunal y a fiscalías autonómicas.
En paralelo, Peramato promovió a cargos a otras personas que pertenecieron al llamado «equipo Fortuny», es decir, colaboradores próximos al exfiscal general. El ascenso de estos profesionales, algunos sin experiencia previa en ciertas jurisdicciones como la Sección Social del Supremo, ha sido uno de los elementos que han alimentado la polémica, al poner en duda criterios como la especialización y el escalafón.
Motivos y contexto: filtraciones y testimonios
El trasfondo de estas decisiones no es neutro. Almudena Lastra fue una de las fiscales que se enfrentó a García Ortiz en el juicio por la filtración de correos vinculados al empresario Alberto González Amador y declaró como testigo, aportando elementos que fueron valorados en la sentencia. Por su parte, se ha señalado que Pilar Rodríguez facilitó correos del novio de la presidenta Isabel Díaz Ayuso a García Ortiz, un hecho reseñado durante las piezas judiciales relacionadas.
Cuestiones procedimentales
Fuentes del ámbito jurídico destacan que las propuestas de Peramato se ajustan formalmente a los trámites del Consejo Fiscal y a la normativa vigente sobre movimientos en la carrera fiscal. Sin embargo, la distribución concreta de destinos y la prioridad otorgada a determinados perfiles han generado dudas sobre la aplicación de criterios objetivos frente a criterios de confianza personal y redes internas.
Reacciones y tensiones internas
La Asociación de Fiscales, mayoritaria en la carrera, ha criticado con dureza los cambios. En su comunicado subrayó la trayectoria profesional de Almudena Lastra y lamentó que su testimonio, considerado relevante en la instrucción contra García Ortiz, haya coincidido con su salida del puesto. La asociación también puso el acento en la falta de experiencia de algunos ascendidos para los destinos otorgados y en la aparente recompensa a integrantes del círculo de confianza del exfiscal general.
Apoyos y discrepancias
Según fuentes consultadas, en la votación del Consejo Fiscal la candidatura de Lastra contó con el respaldo mayoritario de varios vocales, mientras que la propuesta alternativa obtuvo apoyos limitados. Además, entre los nombramientos aparece el traslado de la esposa de García Ortiz a una plaza en Galicia, algo que ha sido interpretado por críticos como un gesto de continuidad y por la fiscalía como un reconocimiento a la experiencia territorial de la interesada.
Consecuencias y lectura política
Estas decisiones repercuten en la percepción pública sobre la independencia del Ministerio Fiscal y reavivan el debate sobre la gestión interna: ¿se persigue cohesionar la institución o reforzar una corriente determinada dentro de la carrera? La gestión de Peramato, que en su primer discurso en diciembre ya elogió a su predecesor, ha sido leída por unos como búsqueda de estabilidad y por otros como un proceso de consolidación de aliados.
En cualquier caso, la propuesta de 22 plazas, formalizada tras el Consejo celebrado en febrero y materializada el 30/04/2026, abre un nuevo capítulo en la organización del órgano fiscal, con efectos prácticos sobre la dirección de causas relevantes y la estructura interna. La discusión sobre criterios de mérito, confianza y especialización seguirá marcando el debate en los próximos meses.
