Análisis sintético de los cambios en gestión, inversión y tecnología que sitúan a Andalucía, Madrid y País Vasco como referentes autonómicos

El Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada ha publicado un estudio que identifica a Andalucía, Madrid y País Vasco como las comunidades autónomas con mayor capacidad de transformación estructural en el ámbito sanitario. El trabajo evalúa políticas relacionadas con la reorganización asistencial, la estabilidad profesional, la innovación tecnológica, la accesibilidad territorial y la respuesta a la creciente presión sobre el Sistema Nacional de Salud, con especial atención al avance de la digitalización sanitaria.
Este panorama sitúa la atención en modelos que van más allá del simple volumen de gasto y buscan eficiencia y sostenibilidad.
Para entender los matices de cada caso, conviene separar la evaluación en bloques territoriales. El informe del Instituto Coordenadas señala que las tres comunidades han definido modelos reconocibles y adaptados a sus realidades demográficas y geográficas.
En todos ellos aparece como factor decisivo la capacidad para integrar nuevas herramientas digitales y reorganizar procesos asistenciales, así como la apuesta por la estabilidad profesional y la captación de especialistas. A continuación se detallan los rasgos principales de cada sistema autonómico.
Andalucía: escala, planificación y digitalización
El estudio destaca a Andalucía por la complejidad de su estructura sanitaria y por una estrategia que combina planificación sanitaria, reorganización operativa y expansión tecnológica. Entre las referencias se citan la Estrategia de Salud Andalucía 2030 (ESA 2030) y plataformas como Diraya, Salud Responde o ClicSalud, que han ampliado los canales de acceso y gestión para pacientes y profesionales. Además, el informe subraya un incremento sostenido de la inversión, que supera los 16.000 millones de euros en 2026, y medidas orientadas a la estabilización de plantillas y a la incorporación de especialistas en áreas con déficit de cobertura.
Organización y retos territoriales
La dimensión territorial de Andalucía plantea retos singulares de accesibilidad territorial y atención a poblaciones fijas y flotantes. La respuesta autonómica ha pasado por reforzar la Atención Primaria, mejorar la interoperabilidad de los sistemas de información y reordenar recursos para garantizar continuidad asistencial. El Instituto valora que la comunidad se orienta hacia un modelo en el que la competitividad sanitaria depende tanto de la capacidad organizativa y la interoperabilidad como del presupuesto disponible.
Madrid: innovación hospitalaria y ecosistema biomédico
Madrid figura en el informe como el territorio con mayor capacidad para la innovación hospitalaria y la concentración de actividad de alta complejidad. El avance de las estrategias de salud digital y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial —aplicadas a la gestión y a procesos clínicos— son rasgos destacados. También se resalta la elevada capacidad quirúrgica y diagnóstica y un ecosistema biomédico potente, articulado alrededor de hospitales de referencia, centros tecnológicos y redes de investigación que impulsan la transferencia de conocimiento.
Colaboración público-privada y atracción de talento
El análisis señala que Madrid ha sabido generar sinergias estables entre los sectores público y privado, favoreciendo inversiones en infraestructuras y equipos de alta complejidad. La región combina eficiencia operativa con políticas que atraen talento sanitario y tecnología, lo que refuerza su posición como referente europeo. La cooperación institucional y la flexibilidad organizativa emergen como factores que potencian la innovación clínica y la sostenibilidad del sistema.
País Vasco: planificación sostenida y vínculo investigación-práctica
En el caso del País Vasco, el informe pone el foco en la solidez organizativa de Osakidetza, su planificación a largo plazo y un elevado nivel tecnológico y asistencial. La comunidad ha desarrollado estrategias avanzadas de atención a pacientes crónicos, ha impulsado la interoperabilidad digital entre niveles asistenciales y ha mantenido una continuidad en la gestión que facilita la coordinación territorial. La estrecha relación entre investigación biomédica y práctica clínica favorece la incorporación rápida de avances terapéuticos y organizativos.
En conjunto, el estudio del Instituto Coordenadas concluye que el proceso de modernización sanitaria en España pasa por modelos autonómicos diferenciados que priorizan la digitalización, la reorganización operativa y la adaptación territorial. Según el organismo, el gran reto de la próxima etapa no será solo aumentar recursos, sino construir sistemas más flexibles, interoperables y capaces de responder a una población envejecida y a demandas tecnológicas crecientes. Andalucía, Madrid y País Vasco sirven de ejemplos prácticos de esa apuesta por la transformación estructural sin renunciar a la cohesión y la equidad.

