Sánchez y Clavijo mantienen una conversación telefónica para articular el operativo que permitirá fondear el MV Hondius en Granadilla, evacuar y repatriar a pasajeros y proteger a la población

El Gobierno central y la Administración de Canarias han impulsado un canal de comunicación directo tras detectarse un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius. En una conversación telefónica, Pedro Sánchez y Fernando Clavijo acordaron compartir información y coordinar los recursos necesarios para recibir la embarcación en aguas tinerfeñas sin que atraque en puerto, según fuentes oficiales.
La decisión responde a una petición de la OMS para encontrar el puerto más cercano con capacidades sanitarias adecuadas.
Los planes contemplan que el navío permanezca fondeado frente al litoral de Granadilla de Abona, desde donde los pasajeros y la tripulación serán evaluados y, cuando proceda, evacuados mediante lanchas hacia el aeropuerto.
La operación incluye repatriaciones organizadas y controles sanitarios estrictos; la autoridad sanitaria española podrá imponer cuarentenas si lo considera necesario. Las autoridades insisten en que el riesgo para la población general es bajo, pero mantienen medidas de vigilancia intensiva.
Contexto sanitario y alcance del brote
Las investigaciones han identificado la presencia de la cepa Andes del hantavirus, variante que puede transmitirse entre personas. Informes periodísticos y fuentes sanitarias señalan que el brote ha provocado, hasta ahora, tres fallecimientos y varios contagios confirmados por laboratorio. La OMS y los equipos españoles han reiterado que, pese a la gravedad de casos individuales, el riesgo de transmisión comunitaria fuera del entorno del crucero se considera muy bajo. En este contexto, las autoridades aplican protocolos de enfermedades infecciosas y revisan cada 72 horas los informes médicos del buque.
Qué aporta la Organización Mundial de la Salud
La OMS recomendó que el barco fuera atendido por el país más próximo con recursos sanitarios suficientes; España asumió esa responsabilidad y activó canales de cooperación internacional. Bajo esa coordinación, el plan incluye el desembarque controlado, la atención médica para sintomáticos y la logística para la repatriación de pasajeros de 23 nacionalidades. Además, se prevé que el país bandera del buque, los Países Bajos, colabore con la gestión de la tripulación si fuera necesario.
Coordinación política y fricciones institucionales
El intercambio telefónico entre Sánchez y Clavijo formó parte de una jornada de contactos entre el Ejecutivo central y el autonómico; Clavijo también se reunió con la ministra de Sanidad, Mónica García, y con el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. La comunicación busca conjurar desavenencias públicas: el Gobierno canario reclamó garantías sanitarias y pidió que el buque no atracara en puerto, postura apoyada por las autoridades portuarias. En paralelo, actores políticos nacionales han solicitado más transparencia y documentación técnica que avale cada decisión, mientras figuras como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero hicieron un llamamiento a la unidad política para gestionar la emergencia.
Tensión entre protocolos y operativos
Diversos colectivos y sindicatos portuarios exigieron protocolos claros y el uso riguroso de equipos de protección individual (EPI) para el personal implicado. En el plano operativo, algunos mensajes oficiales han generado confusión sobre la obligatoriedad de hospitalización y cuarentenas; el Ministerio de Sanidad ha subrayado que adoptará las medidas legales que estime necesarias para proteger la salud pública y garantizar uniformidad en el operativo.
Logística de evacuación y repatriación
El plan previsto contempla el traslado de pasajeros desde las lanchas hasta el aeropuerto para su repatriación en vuelos coordinados por varios países. Se ha hablado de aviones preparados por Estados Unidos, Reino Unido y España para trasladar a quienes lo necesiten, y de un seguimiento internacional de contactos: varios países, entre ellos Francia y Estados Unidos, han identificado y puesto en vigilancia a pasajeros vinculados al trayecto. Las autoridades sanitarias insisten en medidas de seguimiento activo de contactos y en protocolos de vigilancia epidemiológica para minimizar cualquier riesgo de contagio fuera del operativo.
En conjunto, la respuesta combina gestión sanitaria, logística internacional y coordinación política. El objetivo declarado por todas las administraciones es salvaguardar la salud pública, facilitar la asistencia a los afectados y evitar que la situación derive en alarma social, manteniendo en todo momento la información actualizada para las comunidades implicadas.
