Migrantes relatan largas esperas en Madrid y en otras comunidades mientras la nueva regularización enfrenta problemas técnicos y falta de personal

El primer día en que se habilitó la atención presencial para la regularización extraordinaria dejó imágenes de largas colas y demoras en algunas oficinas. En la sucursal de Correos en Palos de la Frontera, Madrid, varias personas con cita previa esperaron más de cuatro horas para ser atendidas.
Entre ellas estaban Brenda (Perú), Cristina (Colombia), Ezequiel (Costa Rica) y Dong (Corea), todos con el mismo objetivo: conseguir cuanto antes un permiso de trabajo que legalice su situación y permita cotizar y acceder a empleos formales.
La medida, impulsada por un real decreto que pretende regularizar a más de 500.000 personas, combina atención telemática y presencial.
Desde este lunes y hasta el 30 de junio estarán abiertas 371 oficinas de Correos en todo el país en horario de 8:30 a 17:30, y también se facilita atención en horario de tarde en oficinas de la Seguridad Social y de Extranjería entre las 16:00 y las 19:00. La normativa exige, entre otros requisitos, que la persona lleve en España desde antes del 1 de enero de 2026 (o que hubiera solicitado asilo antes de esa fecha), que acumule cinco meses continuos de estancia y que no tenga antecedentes penales.
El estreno con problemas técnicos
En varias dependencias se encadenaron fallos: las máquinas expendedoras no reconocían las citas, los escáneres rechazaban archivos y las páginas web sufrieron caídas intermitentes. Usuarios describieron situaciones en las que una sola ventanilla atendía trámites de extranjería mientras el resto gestionaba envíos o otros servicios, lo que multiplicó las esperas. Sindicatos como CCOO denunciaron falta de plantilla y falta de formación, mientras que trabajadores y solicitantes se encontraban desorientados sobre qué documentos debían escanear o cómo abonar la tasa de 38,09 euros sin disponer de NIE.
La confusión se extendió a cuestiones prácticas: cuándo un empleador puede dar de alta en la Seguridad Social, qué pruebas acreditan la permanencia en España, o cómo presentar informes de vulnerabilidad. La UGT pidió que la Fiscalía investigue páginas que, según el sindicato, trafican con las citas para la regularización. Al mismo tiempo, en varias ciudades, como Barcelona y Baleares, se formaron colas y listas de espera que evidenciaron una demanda masiva: 42.780 solicitudes telemáticas y 29.900 peticiones de cita presencial registradas desde la apertura del plazo, además de 19.633 peticiones en Baleares en las primeras 24 horas.
Impacto humano: historias que explican la urgencia
Detrás de los números están proyectos de vida paralizados. Brenda viajó a Madrid con su hija Bianca y, tras año y medio sin papeles, aspiraba a cobrar por fin en regla y duplicar sus ingresos respecto al trabajo en negro que realiza en una cafetería. Cristina, con un largo periplo como solicitante de asilo y ahora sin permiso, llegó a perder el funeral de su madre por no poder viajar: su objetivo es que la regularización le permita trabajar como ayudante de cocina, cotizar y recuperar estabilidad. Ambos casos ilustran cómo el acceso a un permiso de trabajo cambia posibilidades personales y laborales.
Otras historias completan el mapa: Dong, coreano, busca formalizar su estancia para seguir en una agencia de viajes y aspirar a abrir la suya; Ezequiel, de Costa Rica, desea dedicarse a la enseñanza de judo y constituir una vida en pareja tras conocerse en vacaciones. En Cantabria, las estimaciones oficiales sitúan en torno a 2.000 las personas que podrían beneficiarse del proceso; el sindicato y las ONGD subrayan que la cifra real puede ser mayor porque muchos no figuran en registros. Sectores como la construcción, el empleo doméstico, la hostelería, el comercio y el transporte concentran buena parte del empleo migrante en la región.
Reacciones institucionales y próximos pasos
Desde las administraciones se insiste en que una solicitud presentada correctamente abre, en pocos días, la vía para obtener un permiso de trabajo y la consiguiente cotización. No obstante, la puesta en marcha ha mostrado la necesidad de afinar procedimientos: unificar guías, corregir incongruencias entre formularios y normativa, y ampliar la formación del personal. Las organizaciones sindicales reclaman más plantilla y procesos claros para evitar que el colapso administrativo dilate derechos laborales y dificulte la integración económica de las personas regularizadas.
Críticas y propuestas
Entre las propuestas emergen demandas concretas: reforzar las oficinas con personal especializado, mejorar la estabilidad de los sistemas informáticos, aclarar los pasos para el pago de tasas y la presentación de documentación y ejecutar controles contra plataformas que vendan citas. La transparencia y la coordinación entre Extranjería, la Seguridad Social y las oficinas de Correos son clave para que el proceso no quede solo en buenas intenciones, sino que traduzca la regularización en empleo digno y acceso a derechos.
