Feijóo lanzó duras críticas contra Zapatero y Sánchez durante el congreso del PP en Baleares, en un momento de tensión política provocado por la imputación en el caso Plus Ultra

En el congreso del PP celebrado en Baleares, Alberto Núñez Feijóo pronunció duras palabras contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el actual presidente Pedro Sánchez. El líder popular vinculó la actuación de Zapatero a la capacidad de influencia del Ejecutivo y aseguró que el Gobierno está podrido moralmente por dar apoyo público al expresidente tras su imputación en el caso Plus Ultra.
Estas declaraciones se hicieron públicas el 23/05/2026 durante el acto en el que se confirmó la reelección de Marga Prohens al frente del PP balear, y avivaron el debate sobre la responsabilidad política y la rendición de cuentas.
El contexto judicial y la imputación
La investigación sobre el rescate de Plus Ultra culminó con una decisión judicial que ha trascendido al debate político. Según información publicada en relación con la causa, la Audiencia Nacional atribuye al expresidente delitos como organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental, al vincular su papel con supuestos acuerdos y gestiones que facilitaron el rescate. La imputación, señalada en cobertura informativa fechada Miércoles, 20 mayo 2026 – 22:43, marca un hito: por primera vez en la democracia un exjefe del Ejecutivo figura en una causa de esta naturaleza, lo que plantea preguntas sobre la separación entre vida pública y privada.
El reproche político de Feijóo
Feijóo centró su intervención en la idea de que Zapatero no actuó en solitario y que su acceso a «altos cargos» explicaría el resultado investigado. El presidente del PP afirmó que quien apoya públicamente a alguien implicado en un auto judicial debe estar «muy pringado» o «muy podrido moralmente». Con ese lenguaje, Feijóo buscó señalar directamente al partido en el poder: PSOE y su liderazgo, representado por Sánchez, como responsables políticos por mantener respaldo institucional a Zapatero pese a la gravedad de los indicios.
Retórica y referencias concretas
En su alocución, Feijóo recordó otros episodios que, a su juicio, ilustran una degradación institucional: procesos contra exministros, detenciones de personas vinculadas al entorno gubernamental y causas que han afectado a familiares de altos cargos. Citó, en términos políticos, a figuras como José Luis Ábalos y a otros dirigentes cuya situación judicial ha sido muy visible en los últimos años. Además, el líder del PP recordó el balance electoral reciente para subrayar que, a su juicio, «el PP lo ha ganado todo y el PSOE lo ha perdido todo» en una serie de consultas públicas celebradas durante la legislatura.
Reacciones políticas y movilizaciones
La respuesta de la oposición no se limitó a las palabras: Vox presentó escritos en la Audiencia Nacional solicitando prisión provisional para Zapatero y reclamó que declaren en la causa miembros del Gobierno implicados en las decisiones sobre el rescate. Desde la calle, decenas de miles de personas se concentraron en Madrid pidiendo la dimisión de Sánchez, en una protesta promovida por organizaciones como Sociedad Civil Española. El presidente de Vox, Santiago Abascal, vinculó la situación a la exigencia de una moción de censura y reclamó medidas ejemplares.
Promesas electorales del PP
Feijóo aprovechó el momento para plantear un compromiso sencillo y simbólico: «no robar». Esa frase condensó la oferta electoral que el líder popular propone ante un electorado fatigado por los escándalos. A la vez, anunció un cambio profundo que, según él, abarcaría desde la gestión hasta la regeneración institucional. El PP pretende presentar esa agenda como alternativa de Estado, subrayando que su objetivo es recuperar normalidad en la administración pública y restablecer la confianza.
Respuesta en el PSOE y socios
En el seno del PSOE las reacciones fueron diversas: la dirección prefirió evitar valoraciones contundentes sobre la imputación, mientras que figuras como la ministra Diana Morant llamaron a recomponer la «mayoría social» que apoya el proyecto de Sánchez. La portavoz Montse Mínguez defendió los logros del partido y esgrimió una respuesta de firmeza: «puño en alto, seguimos en pie». Otros actores vinculados al Gobierno, como representantes de Sumar o de Podemos, mostraron críticas y advertencias sobre la tolerancia frente a la corrupción, insistiendo en que no permanecerán en ejecutivos que permitan irregularidades.
El episodio que combina la imputación y la réplica política abre una etapa de tensión institucional y electoral. La conjunción de la cobertura judicial —fechada en distintos momentos como el 23/05/2026 y la referencia informativa del caso el Miércoles, 20 mayo 2026 – 22:43— y las reacciones partidistas anticipan disputas sobre responsabilidades y el relato público. En este escenario, la política española afronta una prueba sobre cómo equilibrar la presunción de inocencia con la exigencia de claridad y ética en el ejercicio del poder.

