Un vecino halló huesos en 2016 y, tras excavaciones intermitentes, los investigadores identificaron a Nagatitan chaiyaphumensis, un saurópodo asiático de gran tamaño que aporta claves sobre la evolución de los gigantes del Cretácico

En el noreste de Tailandia, bajo suelos rojizos y capas de roca, los paleontólogos han identificado un nuevo y colosal saurópodo: Nagatitan chaiyaphumensis. Este animal herbívoro de cuello y cola largos alcanzó aproximadamente 27 metros de longitud y se estima que pesó entre 25 y 30 toneladas, cifras que lo sitúan entre los mayores ya conocidos en Asia.
El nombre combina la referencia cultural Naga con el término titan para subrayar su tamaño, y el epíteto chaiyaphumensis indica la provincia donde aparecieron los restos.
El conjunto de fósiles apareció por primera vez en 2016 gracias a la observación de un habitante local; las intervenciones de excavación se realizaron entre 2016 y 2019, se interrumpieron por falta de fondos y se reanudaron en 2026.
Entre los elementos recuperados figuran vértebras, costillas, porciones de pelvis y huesos de las extremidades: en particular un húmero frontal de casi 1,78 metros. Los materiales están depositados en el Museo Sirindhorn y pertenecen a la Formación Khok Kruat, una unidad geológica que conserva restos del Mesozoico en la región.
Hallazgo y contexto geológico
El descubrimiento tuvo lugar en la provincia de Chaiyaphum, una zona conocida por capas sedimentarias que guardan fósiles del periodo conocido como Cretácico. La pieza casual del vecino que detectó los huesos permitió iniciar una campaña científica que, pese a altibajos financieros, permitió recuperar partes de esqueleto disperso pero informativo. Los autores del estudio señalan que la Formación Khok Kruat es la última en Tailandia con potencial para conservar restos de dinosaurios de gran tamaño, lo que sugiere que este hallazgo podría ser el «último gran titán» esperado en ese registro regional.
Anatomía y estimaciones de tamaño
La reconstrucción del tamaño de Nagatitan se realizó a partir de huesos parciales: vértebras, costillas, un fémur y un húmero notablemente largo. A partir de esas piezas, los investigadores calculan una longitud cercana a los 27 metros y una masa entre 25 y 30 toneladas. Para ponerlo en perspectiva: su peso supera al de varios elefantes asiáticos y equivale a la masa de más de tres ejemplares típicos de Tyrannosaurus rex. Aun sin un esqueleto completo, la calidad de algunos huesos —poco deformados— permitió estimaciones robustas y comparaciones con otros titanosauriformes.
Clasificación y características únicas
El análisis filogenético colocado a Nagatitan dentro de la familia Euhelopodidae, un linaje de titanosauriformes que se ha descrito como mayoritariamente asiático. La matriz de datos usada en el estudio incluyó más de 150 especies y cientos de características morfológicas, lo que ayudó a situar esta especie en un contexto evolutivo regional. Entre los rasgos diagnósticos se menciona la presencia de hiposfenos con variaciones a lo largo de la columna vertebral, una particularidad que no se documentaba de manera idéntica en otros saurópodos conocidos de la zona.
Implicaciones paleobiológicas
El hallazgo de Nagatitan aporta una pieza en el rompecabezas sobre por qué algunos saurópodos alcanzaron tamaños gigantescos. Los autores discuten que cambios climáticos y ecológicos durante el Cretácico medio —incluyendo elevación de temperaturas y expansión de ambientes más secos— pudieron favorecer la aparición de herbívoros de gran tamaño por ventajas en la alimentación y la termorregulación. Además, este ejemplar ilustra una trayectoria evolutiva regional que precede a los ‘supergigantes’ posteriores documentados en otros continentes.
Relevancia para la paleontología del sudeste asiático
Es el decimocuarto dinosaurio nombrado en Tailandia y refleja el crecimiento de la paleontología en el país durante las últimas décadas. Los investigadores esperan que nuevas campañas en la Formación Khok Kruat y la revisión de colecciones aún por describir aporten más especies y permitan reconstruir mejor los ecosistemas del pasado. En conjunto, Nagatitan chaiyaphumensis no solo enriquece la lista de gigantes conocidos, sino que también abre ventanas para entender la evolución aislada de linajes asiáticos y la dinámica de gigantismo en los saurópodos.

