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Dimisión de Óscar Puente: fin de su carrera política y retirada del 29-N

Óscar Puente anuncia su dimisión, deja la lista del 29‑N y repasa su paso del teatro al Ministerio de Transportes.

Dimisión de Óscar Puente: fin de su carrera política y retirada del 29-N

El martes que siguió al siniestro ferroviario de Urda, el ministro de Transportes Óscar Puente comunicó su renuncia al cargo y, simultáneamente, se retiró de la lista del Partido Socialista para las elecciones generales del 29 de noviembre. La decisión se produjo después de que el presidente Pedro Sánchez declarase que no era aceptable que España experimentase dos accidentes de tren mortales en menos de un año.

Puente explicó que, aunque no se le atribuía responsabilidad directa en los hechos, permanecer en el cargo habría supuesto una incongruencia moral frente a las víctimas y sus familias. Su intervención final ante la Diputación Permanente se centró en la necesidad de “estar a la altura del país” y en la voluntad de dar un paso al costado por dignidad y respeto al proyecto progresista del Gobierno.

Contexto del accidente y anuncio de la dimisión

El accidente ocurrido en Urda cobró la vida de 69 personas y reabrió el debate sobre la seguridad de la alta velocidad española. En el mismo discurso, Puente anunció un paquete de medidas: la obligatoriedad de que cualquier orden de un controlador sea confirmada por otro operario, la incorporación de nuevas tecnologías en los centros de control de ADIF y una revisión extraordinaria de la línea Madrid-Sevilla por parte de la Agencia de Seguridad Ferroviaria, con una reducción prevista de frecuencias hasta principios de 2027.

El propio presidente calificó la renuncia como una muestra de “integridad y altura de Estado”. En sus redes sociales, Sánchez subrayó que Puente había “dado la cara, ofrecido soluciones y, después, ha dado un paso al lado”. La reacción de otros partidos fue variada, aunque el énfasis estuvo en la necesidad de restablecer la confianza de la ciudadanía en el transporte ferroviario.

Recorrido profesional antes de la política

Antes de su paso al Gobierno, Óscar Puente desarrolló una doble carrera que combinó el derecho y las artes escénicas. Licenciado en Derecho por la Universidad de Valladolid, ejerció como abogado entre 1995 y 2015, periodo en el que también participó activamente en el teatro universitario, acumulando once años como actor. En una entrevista, recordó haber conciliado ambas facetas durante más de una década, describiendo la escena como una “segunda oficina”.

Su incursión en la vida pública comenzó en 2007, cuando ingresó como concejal en el Ayuntamiento de Valladolid. Cuatro años después, fue elegido alcalde, cargo que ocupó durante dos legislaturas (2015-2023). En 2023 pasó al Congreso como diputado y, en noviembre de ese mismo año, fue nombrado ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, asumiendo la cartera en medio de una serie de retos estructurales para el sector ferroviario.

Repercusiones políticas y futuras líneas de actuación

La dimisión de Puente abre una vacante en el Ministerio de Transportes que el Ejecutivo deberá cubrir antes de la campaña electoral. Mientras tanto, el Gobierno ha reiterado su compromiso de acelerar la implantación del sistema ERTMS en la línea Madrid-Sevilla, una tarea que, según datos oficiales, se había pospuesto desde el accidente de Adamuz y que tomó una década para la línea AVE a Galicia.

En cuanto a la lista del PSOE para Valladolid, el partido ha anunciado que mantendrá la candidatura con otro representante, asegurando que la retirada de Puente no afectará la coherencia del proyecto electoral. El ministro saliente, por su parte, afirmó que “mi dolor no puede equipararse al de las víctimas, pero mi salida busca evitar un mayor drama”. Con la campaña del 29-N a la vuelta de la esquina, su salida añade un nuevo matiz al escenario político español.


Contacto:
Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.