×

Frida Kahlo, vida y obras de un icono

Compartir en Facebook

Una de las figuras más importantes del arte del siglo pasado, Frida Kahlo: una personalidad y carisma únicos que la convertieron en una de las mejores artistas mexicanas del siglo XX.

frida kahlo
frida kahlo

Frida Kahlo representa una de las artistas más influyentes del arte en general y del arte mexicano en particular. Una mujer que a través de la pintura expresó su experiencia vital y sus sentimientos. De hecho sus obras son catárticas, una manera para plasmar los acontecimientos más sobresalientes de su vida. Una pintora que era capaz de convertir su sufrimiento en belleza y arte, combinando su fuerte personalidad y capacidad técnica. Su originalidad la convirtió en uno de los iconos más importantes de nuestra época.

Frida Kahlo, una vida difícil y complicada

Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón (1907-1954) nace en la ciudad mexicana de Coyoacán. Su madre, Matilde Calderón, era de origen hispano mexicano. Su padre era Wilhelm Kahlo, nacido en Alemania con origen húngaro judío, con el cual tuvo una muy buena relación de cariño y cercanía. Su infancia no fue fácil, sufrimiento físico y enfermedades caracterizaron toda su niñez. Por esta razón su padre siempre la animó y orientó hacia el deporte, por ejemplo el boxeo.

Estas experiencias probablemente forjaron su personalidad libre y fuerte. Un periodo que está reflejado en varios cuadros de su vida adulta, caracterizados por la temática de la soledad que experimentó. Un ejemplo es la obra Niña con máscara de muerte de 1938.

Sin embargo, un evento trágico durante su juventud marcó su vida. En 1925 sufrió un grave accidente cuando el autobús en el que ella viajaba fue arrollado. Lesiones múltiples, la columna vertebral y la pierna quedaron fracturadas y un pasamanos la atravesó desde la cadera hasta salir por la vagina. Es durante la muy larga convalecencia que comenzó a pintar más constantemente, la pintura empezó a cobrar un lugar central en su vida.

En los veinte Frida comenzó a frecuentar ambientes políticos, artísticos e intelectuales. Fue en este contexto que conoció el pintor Diego Rivera con el cual contrajo matrimonio. Una relación complicada: amor, aventuras con otras personas, arte y odio. A esto se suma la imposibilidad de ser madre a causa del accidente de 1925, sufrió dos abortos que le ocasionarán un fuerte sufrimiento.

En los años treinta la fama y la reputación del marido había crecido en los Estados Unidos y dado que ambos eran militantes del Partido Comunista y el ambiente político mexicano para los simpatizantes de izquierda se había vuelto complicado decidieron mudarse a Nueva York. Al regreso a Mexico la vida matrimonial fue llena de infidelidades por parte de ambos. En 1939 el divorcio, el asunto más doloroso para Frida fue la relación entre Diego y su hermana.

Pero la pareja siguió compartiendo gran parte de la vida social, artística y política. De hecho, un año después decidieron volver a casarse. Gracias a la participación en importantes exposiciones colectivas, por ejemplo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en los años cuarenta su reconocimiento artístico incrementó considerablemente especialmente en EE. UU.

En 1953 se organizó su única y exitosa exposición individual en México durante su vida. Pero Frida llegó en una ambulancia y asistió a su exposición en una cama de hospital, su salud estaba muy deteriorada. La amputación de su pierna y la grave depresión la llevaron a intentar el suicidio un par de veces. Los dolores físicos y psíquicos la acompañaron los últimos años de su vida. Frida Kahlo murió en Coyoacán el 13 de julio de 1954.

Las obras pictóricas

Artísticamente, Frida Kahlo fue una artista muy prolífica pintando más de 200 obras. Un arte fuertemente autobiográfica, de hecho la temática constante eran el retrato y especialmente el autorretrato. Es imposible separar su vida privada de su obra, son trabajos cargados de un fuerte simbolismo. Un ejemplo es Autorretrato con el collar de espinas y colibrí. El collar de espinas representa el dolor de su divorcio. El gato negro, que representa la mala suerte, está tratando de capturar al colibrí muerto, símbolo de la buena suerte. El mono indiferente seguramente simboliza a Diego.

Además es difícil clasificarla unívocamente en un movimiento artístico, fue una pintora influenciada por el Expresionismo, el Surrealismo y la cultura indigenista mexicana con una temática popular. Utilizaba colores brillantes y llamativos para pintar flores, frutas y animales tropicales, otras temáticas muy presentes en su obra. Un ejemplo es Viva la vida, último cuadro antes de morir. Aunque la sandía en algunos países es una fruta asociada a los esqueletos de los días de muertos, el cuadro es una celebración de la vida.


Contacto:

Deja un comentario

300

Contacto: